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La ‘inspección sorpresa’ de Trabajo confirma que los becarios del musical de Nacho Cano trabajan legalmente

El informe de la inspección de trabajo desmonta los bulos vertidos sobre la supuesta ilegalidad de las condiciones laborales de los becarios

Una ‘inspección sorpresa’ enviada por el ministerio de Trabajo de la comunista Yolanda Díaz ha certificado la legalidad de la situación laboral de los 17 becarios mexicanos del musical Malinche de Nacho Cano.

Desmontando los bulos viralizados para criminalizar a un artista que no se alinea con la hez ideológica de la izquierda, la propia Inspección de Trabajo certifica que todo estaban en regla y los becarios, al realizar una información no reglada, tampoco necesitaban figurar en el sistema de Seguridad Social.

El informe remitido al Juzgado de Instrucción nº 19 de Madrid, al que ha tenido acceso Europa Press, destaca que “no existen evidencias que indiquen que las prácticas desarrolladas por los becarios en la referida empresa impliquen una relación laboral encubierta”.

Inspección de trabajo a petición de la Policía Nacional

Según relata ‘ABC’, la inspección tuvo lugar “sin previo aviso” a la empresa y por petición de la Policía Nacional. Los agentes y la funcionaria de Trabajo irrumpieron en la Parroquia San Juan de la Cruz de Madrid, donde varios alumnos recibían clases de canto, interpretación y flamenco.

Acto seguido, durante largo rato, la funcionaria del ministerio de Yolanda Díaz recabó documentación sobre las condiciones laborales de los becarios y los entrevistó.

Finalmente, el informe de la Inspección subraya que estos alumnos “realizan una formación no reglada” y, por tanto, “no incluida en el sistema educativo, por lo que no es necesaria la inclusión de los becarios en el sistema de Seguridad Social”.

Los becarios denunciaron a ciertos agentes por presuntas coacciones, amenazas y detención ilegal

Tras su apoyo público a la presidenta Ayuso, Nacho Cano se convirtió en objeto de señalamiento y persecución, convenientemente aventada en paralelo a los escándalos judicializados de presunta corrupción que asedian al Ejecutivo y la parentela monclovita.

El caso se abrió gracias a la denuncia de una empleada resentida, ya denunciada por tratar de chantajear al músico y productor. Cano compareció en múltiples ocasiones señalando al Gobierno de Sánchez por articular una “persecución política” contra él.

Durante el intento de linchamiento político, mediático y judicial, los propios becarios arroparon a Cano e incluso denunciaron prácticas presuntamente delictivas de ciertos policías contra ellos.

Los letrados de los jóvenes indicaron a través de un comunicado que los agentes investigaron a los becarios durante seis meses “sin informar al juez ni someterse a supervisión de la justicia” y una vez judicializado el caso mantuvieron la investigación paralela.

En concreto, los estudiantes denunciaron a los agentes el pasado 8 de julio por actuar al margen del juzgado y “coacciones, amenazas, falsedad documental y detención ilegal” cuando el 27 de junio les tomaron declaración.

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