Los agentes enviados a detener a los vecinos criminalizados por Sánchez confirmaron que no eran ‘grupos ultras perfectamente organizados’
La Guardia Civil ha desmentido la propaganda oficial de Sánchez, quien trató de blanquear su escape descompuesto de los damnificados de Paiporta argumentando que lo atacaron “grupos ultras perfectamente organizados”.
Tal y como han confirmado los investigadores, en realidad, el marido de Begoña emprendió la huida de los damnificados por la DANA (dejando atrás al Rey y a Mazón) mientras le lanzaban pegotes barro y propinaban escobazos al coche en que escapaba.
El Gobierno trata de ‘estirar’ la tesis de los ultras
Según adelantó ‘El Mundo’ y confirmó el sindicato mayoritario de la Guardia Civil, JUCIL, los ultras a los que se refería el bulo oficial son, en realidad “vecinos que no tenían nada que ver” con extremistas y que tampoco “había nada orquestado por detrás, ni grupos de ultraderecha ni de ultraizquierda”.
Las mismas fuentes consideraron también “a lo mejor desde el Gobierno intentan estirar “la tesis de los ultras por conveniencia. En ese sentido, la otra mentira oficial propagada sobre grupos que intentaban “hacer el mayor daño posible a las autoridades allí presentes” también quedó desmontada, habida cuenta de que Felipe VI y Mazón permanecieron con la población indignada y calmaron los ánimos.
Ambas autoridades, estas de verdad, y mostraron la empatía y la hombría que no pudo verse en Sánchez, llevado en volandas por su séquito ante los primeros gritos de la gente abandonada a su suerte por las Administraciones.
Sánchez envió un grupo antiterrorista de élite para detener a tres víctimas de la DANA con cepillos
Por parte del Gobierno, Sánchez instó la criminalización de los vecinos que le forzaron a escapar y propinaron escobazos a los coches de su séquito, hasta el punto que se desplazó una unidad de élite antiterrorista desde Madrid para detener a tres vecinos relacionados con los escobazos.
El esfuerzo de los investigadores en la localización y detención y tres víctimas de la catástrofe ‘armadas’ con cepillos mediante las grabaciones de los hechos, no encontraron, sin embargo, rastro de la presunta agresión al ‘número 1’ que forma parte de la desinformación oficial sobre la huida.











