La violencia multicultural toma las calles parisinas. Jordan Bardella, líder de la Agrupación Nacional, vuelve a denunciar la inmigración descontrolada
Caos absoluto el vivido anoche en París, tras la victoria del PSG en la final de la Champions contra el Inter de Milán. La capital francesa fue testigo de graves disturbios que dejaron un balance final de dos muertos, casi seiscientos detenidos y otros tantos incendios urbanos.
Los principales destrozos ocurrieron en los Campos Elíseos, la plaza de la Bastilla y el Parque de los Príncipes. Los dos fallecidos fueron un menor de 17 años, apuñalado en un tumulto. La otra víctima es una mujer que fue atropellada. Aparte de los muertos, hubo heridos de diferente consideración.
Las imágenes de violencia, vehículos en llamas, comercios destrozados y duros enfrentamientos con los más de 5.000 agentes desplegados, reflejan la destrucción absoluta que ha provocado la inmigración masiva, principalmente magrebí.
El líder de la Agrupación Nacional, Jordan Bardella, ha afirmado que «el primer ministro está desaparecido, su ministro del Interior niega haber revelado nada: ¿quién asumirá la responsabilidad de lo ocurrido anoche en Francia?. Al no tener la lucidez ni la honestidad para reconocer este caos y nombrar sus causas, la falta de seguridad y la inmigración descontrolada, Bruno Retailleau se condena al fracaso definitivo».











