El abad Shi Yongxin ha intentado capitalizar la fama del monasterio budista; es sospecho de delitos penales y “ ha violado los preceptos budistas”
Ni los budistas, famosos por su templanza, humildad y legalidad, no se escapan de la corrupción. Ahora, el abad del famoso Templo Shaolin de China, de 1.500 años de antigüedad, está siendo investigado penalmente por presunta malversación de fondos, “relaciones inapropiadas” con mujeres y procreación ilegítima, según han informado las autoridades religiosas.
Shi Yongxin, de 59 años, además exmiembro del Parlamento de China, es “sospechoso de delitos penales, malversación de fondos del proyecto y de los activos del templo”, según ha informado el propio Templo Shaolin en un comunicado.
Apodado, como apunta ABC, como el “monje director ejecutivo”, es conocido por sus ambiciones comerciales. De hecho, Shi intentó capitalizar la fama del monasterio durante sus décadas de permanencia en el Templo Shaolin, la legendaria cuna del kung-fu y escenario de numerosas películas de artes marciales en la provincia de Henan, en el centro de China.
Shi ha ”violado gravemente los preceptos budistas. Ha mantenido relaciones inapropiadas con varias mujeres durante un largo período” y ha engendrado al menos un hijo “ilegítimo”, según ha declarado el Templo Shaolin en un comunicado.
Comportamientos deplorables
Por otro lado, hoy la Asociación Budista de China, supervisada por el Estado, ha afirmado haber aprobado la revocación del certificado de ordenación de Shi. Han afirmado que sus “comportamientos son extremadamente deplorables, han dañado gravemente la reputación de la comunidad budista y han empañado la imagen de los monjes”.
En 2008, el Templo Shaolin abrió una tienda en línea que ofrecía una gama de productos, como zapatos, té, camisetas y un manual de kung-fu. Sus actividades comerciales incluyeron la publicación de libros, la medicina, las presentaciones de kung-fu, la producción cinematográfica, la gestión de activos y el sector inmobiliario.
Shi publicaba a diario en su cuenta de Weibo, con más de 882.000 seguidores. Fue delegado del Congreso Nacional del Pueblo durante dos décadas, hasta 2018. También fue subdirector de la Asociación Budista de China, como confirma ABC.








