Las autoridades de Irán han informado de que 1,2 millones de afganos han sido deportados durante los últimos seis meses
Las autoridades del régimen de Irán han advertido de que una nueva guerra con Israel podría estallar “en cualquier momento”. Son declaraciones, recogidas en La Gaceta, que llegan más de dos meses después del cruce de ataques entre ambos países conocido como la Guerra de los Doce Días, que dejó más de 1.000 muertos en Irán y cerca de una treintena en Israel.
“Hoy nos encontramos en las secuelas de una guerra impuesta. No estamos en un alto el fuego, sino en un estado de cese del fuego, por lo que estamos preparados para enfrentarnos al enemigo en cualquier momento”. Lo asegura el vicepresidente primero de Irán, Mohamed Reza Aref, en declaraciones recogidas por la agencia de noticias Mehr y La Gaceta.
«No buscamos una guerra»
No obstante, confirma que la estrategia de Teherán “es resolver los problemas mediante negociaciones”. Pero ha agregado que les “preocupa si la otra parte cree en ellas o no. No buscamos una guerra, pero nuestra estrategia es que si inician una guerra, nosotros le pondremos fin”.
El conflicto bélico arrancó el 13 de junio. Israel lanzó una ofensiva militar contra el país centroasiático. Irán respondió disparando misiles y drones contra territorio israelí. A ello se sumó el 22 de junio Estados Unidos con una serie de bombardeos contra tres instalaciones nucleares de Irán… Desde el 24 de junio hay un alto el fuego en vigor.
Deportaciones de afganos
Por otro lado, las autoridades de Irán han informado, como recoge La Gaceta, de que 1,2 millones de afganos han sido deportados durante los últimos seis meses, mientras que está previsto que otros 800.000 sean expulsados de cara a los próximos meses, antes del mes de marzo.
Así lo ha explicado el ministro del Interior del país, Eskandar Momeni, que ha indicado que esto situaría en unos 2 millones el total de afganos deportados de cara al año que viene, de un total de 6 millones.
Estas expulsiones están teniendo lugar en el marco de la política migratoria contra aquellos extranjeros que carezcan de permisos de residencia válidos, según ha señalado Momeni.
A finales de julio, el ministro de Exteriores de los talibán afganos, Amir Jan Muttaqi, pidió a su homólogo iraní, Abbas Araqchi, un trato digno para los miles de afganos que Irán expulsa del país. Así, denunció que muchas de las expulsiones se producen sin coordinación alguna y alertó de “maltratos” contra la población expulsada.








