La operación «Penas Libres» destapa un viejo conocido por delitos incendiarios: ya fue condenado en 2016
Un hombre de 47 años ha sido detenido en la localidad de Terroso (Ourense) como presunto autor del incendio forestal que arrasó casi 600 hectáreas en Vilardevós el pasado 1 de agosto. El fuego, que se convirtió en el más devastador en Galicia hasta esa fecha, afectó a siete localidades, provocó dos heridos y obligó al confinamiento de varias aldeas.
La detención forma parte de la operación Penas Libres, desarrollada por la Policía Judicial y el Seprona, y pone de nuevo el foco en los reincidentes: el arrestado ya había sido condenado en 2016 por provocar varios fuegos. En aquella ocasión, fue sentenciado a tres años de prisión y seis de alejamiento del núcleo afectado.
Un incendio de récord
El fuego comenzó el 1 de agosto y no fue controlado hasta una semana después. Durante esos días, se vivieron escenas de tensión en la comarca: vecinos desalojados, aldeas confinadas y servicios de emergencia desbordados.
Datos clave del incendio:
- Fecha: 1 al 8 de agosto
- Superficie calcinada: 578,7 hectáreas
- Localidades afectadas: 7
- Heridos: 2 personas con lesiones leves
- Confinamientos: 2 aldeas
Este incendio marcó el inicio de una ola incendiaria que ha dejado un reguero de devastación por toda la provincia de Ourense.
Ya van cuatro detenidos
Con este arresto, ya son cuatro las personas detenidas en Ourense desde el inicio de los grandes fuegos forestales del verano.
- Caso Oímbra: un hombre está en prisión preventiva tras causar, presuntamente por imprudencia, un fuego que ha devorado más de 15.000 hectáreas y ha dejado tres brigadistas heridos de gravedad.
- Petín: otro hombre quedó en libertad tras alegar que estaba trabajando en un cortafuegos para proteger su aldea.
- Celanova: también en libertad, una mujer de 81 años a la que se le atribuye un incendio menor.
¿Qué motiva a un reincidente?
La investigación sigue abierta, pero fuentes cercanas al caso apuntan a que el detenido de Vilardevós podría haber actuado motivado por rencillas personales. No se descarta que haya otros implicados o que pertenezca a una red organizada de incendiarios.
Un verano bajo fuego
Galicia vive uno de sus veranos más negros en materia de incendios. La combinación de temperaturas extremas, viento y vegetación seca ha disparado el número y la gravedad de los fuegos. Pero cada vez más, se repite un patrón preocupante: la mayoría tienen origen humano.
¿Qué está fallando en la prevención? ¿Cómo se vigila a los reincidentes? Son preguntas que las autoridades ya no pueden ignorar.











