Este animal marino se alimenta de la carabela portuguesa y no había sido avistado en la costa española desde 1705 hasta 2021
Continúa la invasión de dragones azules en varias playas españolas: Canarias, zonas del Mediterráneo (especialmente en la provincia de Alicante) y un largo etcétera.
Este verano se ha registrado la aparición de varios de estos ‘dragones’, lo que ha obligado a izar banderas rojas y a cerrar temporalmente tramos de litoral. Este pequeño animal marino mide solo entre dos a cuatro centímetros. Sin embargo, ha despertado preocupación entre bañistas y autoridades por su capacidad de almacenar veneno de medusas en sus apéndices.
En concreto, hoy mismo, en las playas de Guardamar del Segura (Alicante) se ha izado durante unas horas la bandera roja tras detectarse la presencia de dos ejemplares. El alcalde de la localidad, José Luis Sáez, había informado a EFE de que la playa de Vivers, junto a la desembocadura del río Segura, se iba a mantener cerrada durante el jueves. Pero debido a la evolución de la situación, la playa se ha reabierto al público.
El coordinador del servicio de socorrismo dio la voz de alarma tras localizar los ejemplares de estos ‘dragones’ en la orilla. Estos pequeños moluscos venenosos obligaron a activar el protocolo de seguridad, que incluye la prohibición del baño y la vigilancia preventiva para descartar la presencia de más individuos.
Además, y de forma paralela, unos bañistas en una zona de rocas en la playa de La Mata de Torrevieja han encontrado un dragón azul. Se trata del tercer ejemplar de glaucus atlanticus, una babosa marina de origen tropical y tóxica, que aparece en el litoral de la comarca de la Vega Baja del Segura en apenas 24 horas.
Dolor intenso e inflamación
El contacto con estos organismos provoca dolor intenso, enrojecimiento, inflamación y, en algunos casos, ampollas, náuseas o vómitos, como apunta Infobae.
En personas sensibles, como niños pequeños o alérgicos, la picadura puede ser más grave y requerir atención médica. Las autoridades recomiendan lavar la zona afectada con agua salada, retirar restos con pinzas y aplicar paños fríos, evitando el agua dulce, el hielo o el frotamiento, que pueden empeorar la reacción.
Los dragones azules no habían sido registrados en aguas españolas desde hace más de tres siglos. El primer registro documentado se remonta a 1705, cuando el zoólogo y botánico prusiano Johann Philipp Breyne describió un ejemplar en Ibiza. Tras ese hallazgo, no se volvió a tener constancia de la especie en la región hasta 2021, cuando varios ejemplares aparecieron en Torrevieja y Orihuela.
El pasado año, se detectaron ejemplares en Gran Canaria. En concreto en la playa de Los Dos Roques. Eso obligó al cierre temporal del lugar para proteger a los bañistas. Y ahora se han hallado nuevos ejemplares en Canet d’en Berenguer, Valencia, y en Guardamar del Segura, donde se desplegó un operativo de emergencia. Su presencia se ha consolidado, reflejando un fenómeno natural que evidencia cambios en el equilibrio marino de las costas españolas.
Peligros del glaucus atlanticus
El dragón azul, como recoge Infobae, es un molusco marino de cuerpo azul metálico en la parte superior y plateado en la inferior, adaptado para flotar boca abajo en la superficie del mar. Esta disposición lo protege: desde arriba se confunde con el reflejo del agua y desde abajo se mimetiza con el cielo, dificultando que lo detecten los depredadores.
Su alimentación es lo que lo convierte en un animal peligroso. Se nutre de medusas y de la carabela portuguesa, acumulando su veneno en los extremos de sus apéndices. Como resultado, la picadura de un dragón azul puede ser más dolorosa e intensa que la de la propia medusa, lo que le ha valido el apodo de “el asesino más hermoso del océano”.
Factores que explican su presencia
Los dragones azules habitan naturalmente en aguas abiertas de los océanos Atlántico, Pacífico e Índico, donde rara vez se acerca a la costa. Sin embargo, las corrientes marinas y los vientos pueden arrastrarlo hacia playas frecuentadas por bañistas.
Los expertos señalan que dos factores recientes han facilitado su presencia en el Mediterráneo español. El primero es el aumento de la temperatura del agua.
El segundo factor es la proliferación de la carabela portuguesa. La abundancia de esta medusa atrae al dragón azul en busca de alimento.
Recomendaciones para bañistas
Aunque el dragón azul no es agresivo y no busca atacar a humanos, cualquier contacto puede liberar sus células urticantes. Por ello, las autoridades recomiendan evitar tocarlo bajo cualquier circunstancia, incluso con guantes. En caso de picadura, se aconseja lavar con agua salada, acudir a un puesto de socorro o centro de salud, retirar restos adheridos con pinzas y aplicar paños fríos.








