Las labores de rescate son desesperadas: aldeas enteras quedaron bajo los escombros y se teme que la cifra de víctimas siga aumentando.
Un terremoto de magnitud 6.0 sacudió el este de Afganistán la noche del domingo 31 de agosto, dejando más de 800 muertos y miles de heridos, según datos de organismos internacionales. Las provincias de Kunar y Nangarhar son las más afectadas. Las tareas de rescate enfrentan obstáculos extremos debido a la orografía del terreno, lluvias recientes y el colapso de las vías de comunicación.
El epicentro de una tragedia: ¿qué pasó?
El sismo ocurrió a las 23:47 hora local (19:17 GMT), con epicentro a solo 27 km de Jalalabad y a una profundidad superficial de 8 km, lo que intensificó su efecto destructivo.
Las vibraciones se sintieron hasta Kabul y Pakistán, pero fueron especialmente letales en aldeas montañosas de la provincia de Kunar, donde las viviendas —hechas de barro y piedra— se desplomaron como fichas de dominó.
🗣️ “Las casas están construidas unas encima de otras en las laderas, por eso cuando colapsan, arrastran todo a su paso”, explicó Salam Al Janabi, portavoz de UNICEF en Kabul.
Balance de víctimas: ¿cuántos han muerto?
Los balances varían según la fuente, pero todos apuntan a una catástrofe humanitaria de gran escala.
| Fuente | Muertos reportados | Heridos reportados | Comentario clave |
|---|---|---|---|
| The Guardian | +800 | ≈2.500 | “Destrucción generalizada en al menos 4 provincias” |
| People Magazine | +800 | ≈1.300 | “Varias aldeas completamente arrasadas” |
| Reuters | 622 | >1.500 | “Evacuaciones por helicóptero en curso” |
| Wikipedia (resumen oficial) | +812 | >2.839 | “Actualización constante de cifras” |
🔴 Todas las fuentes coinciden en que el número final de víctimas puede ser mucho mayor.
Escenas de desesperación en hospitales colapsados
En el hospital central de Asadabad, cada cinco minutos llega un nuevo paciente. El doctor Muladad, su director, declaró una emergencia hospitalaria total:
“Estamos al límite. No hay camas. Hay niños, mujeres y ancianos heridos tirados en los pasillos y el suelo.”
Además, 250 personas han sido trasladadas al hospital principal de Nangarhar, mientras cientos esperan atención al aire libre o en refugios improvisados.
Rescate por aire: la única vía posible
Ante el colapso de carreteras por deslizamientos e inundaciones, el gobierno talibán y la ONU han movilizado más de 100 vuelos de helicóptero para evacuar a los heridos y llevar suministros.
“Estamos trabajando contrarreloj antes de que se haga de noche”, declaró Syed Raheem, coordinador de los equipos de emergencia en Kunar.
Sin embargo, la falta de recursos, tecnología y ayuda internacional efectiva limita gravemente la capacidad de respuesta.
Dificultades extremas para acceder a las aldeas
Las zonas afectadas se encuentran en territorios montañosos de difícil acceso, sin cobertura telefónica ni rutas pavimentadas. Las lluvias recientes agravaron la situación, provocando derrumbes y cortes totales de camino.
Miles de familias han sido obligadas a pasar la noche al aire libre, bajo temperaturas bajas y sin suministros básicos.
¿Dónde está la ayuda internacional?
El gobierno talibán no ha impuesto restricciones al ingreso de ayuda externa, y ha pedido a organizaciones internacionales que prioricen el envío de alimentos, medicinas y materiales de construcción.
Aun así, los recortes presupuestarios de USAID (Agencia Internacional de Desarrollo de EE.UU.) y otras entidades han disminuido la capacidad de respuesta.
UNICEF y la Misión de la ONU en Afganistán (UNAMA) ya están operando sobre el terreno. Sus prioridades: atención infantil, agua, salud y saneamiento.
Contexto: un país que ya vivía en emergencia
Afganistán es altamente vulnerable a los terremotos debido a su ubicación sobre fallas sísmicas activas y a la precariedad de sus infraestructuras. En 2022, otro sismo de similar magnitud dejó más de 1.000 muertos en la misma región.
A eso se suma una prolongada crisis económica, conflictos internos y escasez crónica de servicios médicos, lo que convierte a este nuevo desastre en una tragedia de múltiples capas.
Conclusión: una carrera contra el tiempo
El terremoto que sacudió Afganistán no solo deja un saldo mortal que supera los 800 fallecidos; deja también una nación herida, aislada y en urgente necesidad de ayuda.
Cada hora cuenta. Miles de personas siguen atrapadas bajo los escombros. Las esperanzas de encontrarlas con vida se desvanecen con cada minuto.
La comunidad internacional tiene ante sí una oportunidad crítica de actuar. No solo con palabras, sino con recursos, equipos y solidaridad concreta.











