La ‘ONG del catalán’ califica los hechos como un “episodio grave de valencianofobia” en Altea y da cobertura legal a la reclamación de dos clientes
Los independentistas catalanes, o valencianos, o como quieran llamarse, insisten en hacer ruido para intentar denostar el castellano, incluso en la bella localidad de Altea (Alicante), de la que hemos hablado en LA BANDERA.
Unos personajes han denunciado por presunta “discriminación lingüística” por el uso del español en un bar de Altea. Ellos querían ser atendidos, sí o sí, en valenciano o catalán, o en ambas cosas.
El caso ha sido difundido por la Plataforma per la Llengua, una entidad perceptora de “subvenciones públicas de administraciones gobernadas por la izquierda que se autoproclama como la ONG del catalán”, según apunta El Debate
La organización del ‘catalán’ ha ofrecido “asesoramiento” a los denunciantes… Y ha calificado los hechos como un “nuevo episodio grave de valencianofobia”.
Esta plataforma contra el castellano ha relatado que un hombre y su hijo pidieron cafés con leche en la terraza de un local de Altea. Al solicitar hielo, siempre según la reclamación presentada ante la Generalitat Valenciana, el camarero, propietario del bar, les dijo que no les entendía. Por ello les conminó a hablar en español: “Aquí se habla en castellano”.
La Plataforma per la Llengua, que conforme ha venido informando El Debate, percibe ayudas públicas de la Generalitat de Cataluña para sufragar sus actividades. Entre ellas, presenta decenas de denuncias por el empleo del español tanto en negocios privados como en Administraciones Públicas de la Comunidad Valenciana, Baleares y Cataluña.
Además de negocio privados, en los últimos meses la organización de sesgo independentista ha denunciado a integrantes de la Guardia Civil o de la Policía. También a profesionales de la sanidad por emplear el castellano en España.
Más hostilidad contra el español
Al respecto, los integrantes de la Benemérita han denunciado, según señala El Debate, un “aumento de la hostilidad” por emplear el español en periodos como el de verano, en el que agentes de todo el país trabajan en la Comunidad Valenciana para reforzar el dispositivo especial de la campaña estival.
Pero volviendo al caso, en la hoja de reclamaciones, el hostelero alega que “el cliente no quería hablar en castellano y decía que había que hacerlo en valenciano”. El cliente niega esta versión y sostiene haber sido víctima de un caso de “discriminación lingüística”.
El conflicto deberá resolverse, en primera instancia, por el organismo competente de la Comunidad Valenciana. La denuncia, como señala El Debate, se registró en el Ayuntamiento de Denia.








