El buzón del correo no ha sido revisado en la causa en la que Peinado sospecha que Gómez usó su posición para progresar profesionalmente
El juez Juan Carlos Peinado. Para el PSOE, referente judicial de la Fachosfera. Está detrás de la mujer del presidente Pedro Sánchez, Begoña Gómez. La investiga por tráfico de influencias, corrupción en los negocios, apropiación indebida e intrusismo profesional. Ahí es nada…
Ahora también por malversación. Y por este motivo el magistrado Peinado ha solicitado a Moncloa todos los correos electrónicos recibidos o enviados por ella desde una cuenta corporativa del Gobierno a partir de julio de 2018, desde que el socialista es el jefe del Ejecutivo.
En una resolución distinta, como ha confirmado LA BANDERA, el juez Juan Carlos Peinado también accede a cambiar la fecha para su declaración como investigada por el nuevo delito de malversación en relación con la contratación de la asesora de La Moncloa. Cristina Álvarez supuestamente ayudó a Begoña en asuntos profesionales y privados. De hecho, Álvarez está también está imputada por el mismo delito por si con dicho desempeño incurrieron en un uso inapropiado de caudales públicos.
El magistrado Peinado ha adelantado un día la fecha de la declaración de Gómez. Será el miércoles, 10 de septiembre, puesto que su abogado alegó motivos de agenda el día 11. Dijo tiene otras declaraciones judiciales en Arona (Canarias).
Correo corporativo
Según trasciende de la primera resolución, la Unidad de Tecnologías de la Información y las comunicaciones de la Presidencia del Gobierno ha confirmado que Begoña Gómez tuvo un correo corporativo en Moncloa desde que Sánchez llegó al poder, en julio de 2018. Así lo refleja El Mundo.
El buzón de dicho correo no ha sido revisado en la causa en la que el juez sospecha que Gómez usó su posición como esposa del presidente del Gobierno para progresar en su ámbito profesional, obteniendo una cátedra extraordinaria en la Universidad Complutense de Madrid, pública.
Sí había trascendido que el ex vicerrector de dicha universidad había intercambiado cientos de correos con Begoña Gómez y con su asesora en La Moncloa, Álvarez. Él mismo lo declaró durante su comparecencia como testigo.
El juez Peinado considera que la prestación de los servicios de la asesora, contratada por la Secretaría General de Presidencia para que se ocupara de la agenda, la seguridad y el protocolo de Gómez excedió sus funciones.








