El presidente del gobierno, tras alentar la violencia pro palestina en La Vuelta, continúa con sus ataques al país hebreo
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha intensificado su postura crítica hacia Israel y ha propuesto que el país quede excluido de todas las competiciones deportivas internacionales. Sánchez ha comparado esta medida con las sanciones que ya se aplican a Rusia desde el inicio del conflicto en Ucrania.
Durante una intervención ante la comisión interparlamentaria en el Congreso de los Diputados —que reunió a diputados, senadores y europarlamentarios del PSOE—, el mandatario español fue contundente:
«Nuestra posición es clara: mientras continúe la violencia, ni Rusia ni Israel deberían participar en eventos deportivos internacionales«, afirmó.
Esta declaración se produce justo después de los disturbios provocados por grupos de extrema izquierda durante la última etapa de La Vuelta a España en Madrid. Estos incidentes obligaron a cancelar el evento y dejaron un saldo de al menos una veintena de agentes de policía heridos.
Con estas declaraciones, Pedro Sánchez refuerza su línea crítica hacia las actuaciones del Gobierno israelí en el actual conflicto en Oriente Medio, buscando ejercer presión internacional a través de sanciones deportivas similares a las impuestas a Rusia











