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Autopsia a Mati Muñoz: confirman que fue asfixiada y golpeada con extrema violencia en Lombok

La historia de Mati Muñoz, la turista española de 72 años asesinada en la isla indonesia de Lombok, sigue escribiendo capítulos de horror y despropósito. Este jueves, con sorprendente tardanza, las autoridades locales hicieron públicos los resultados de la autopsia: Mati murió asfixiada tras recibir una brutal paliza, con fracturas múltiples en el cráneo, costillas y tabique nasal.

El forense que realizó la autopsia, rodeado de alumnos en prácticas, concluyó que los golpes en cabeza y rostro fueron tan violentos que provocaron hemorragias internas, además de lesiones graves en vértebras cervicales, esternón y costillas. Un informe que desmonta la versión inicial de un simple robo violento y que confirma el ensañamiento contra la víctima.

La familia, enterada por la prensa

Lo más indignante para los allegados de Mati es que su sobrino y representante, Ignacio Vilariño, se enteró de los resultados de la autopsia por una noticia de agencia, cinco horas después de que se hicieran públicos.

«Nos sentimos humillados. Es indigno que la familia no sea la primera en recibir una información tan sensible», declaró. Este error vuelve a poner el foco en la parálisis diplomática española en Indonesia, una situación que ya fue denunciada en este reportaje sobre la inacción del Ministerio de Exteriores .

Un barrio marcado por la vergüenza

El crimen no solo ha dejado destrozada a una familia, también ha marcado a la comunidad local. Dusun Loco, el barrio donde Mati era una vecina querida por su carácter y entrega, ha quedado estigmatizado tras el asesinato. Los vecinos viven entre la rabia y la vergüenza, como se relató en la crónica sobre el impacto social de su muerte .

Señalados dentro del propio hotel

Los presuntos asesinos —un trabajador y un ex empleado del hotel Bumi Aditya— confesaron haberla golpeado y asfixiado tras intentar robarle. Pero las dudas sobre la posible implicación de más personas no cesan. De hecho, como revelamos en esta investigación sobre los pagos adelantados que hizo Mati , existen indicios claros que apuntan a vínculos del crimen con otros empleados del establecimiento.

La familia insiste en que el cuerpo no pudo permanecer seis semanas en el hotel sin que nadie lo descubriera, lo que alimenta la sospecha de un encubrimiento.

Una cadena de errores y omisiones

Desde la desaparición de Mati el 2 de julio hasta la detención de los presuntos asesinos casi dos meses después, el caso ha estado marcado por retrasos, contradicciones y negligencias. Los familiares hablan abiertamente de “despropósito” y de una “humillación constante”.

La indignación crece, sobre todo porque la principal señalada, Nurmala Hayati (Mala), no solo recibió los pagos adelantados de Mati, sino que ha reconocido tener familiares dentro del departamento de inteligencia de la policía local. Un claro conflicto de intereses que hasta ahora no se ha resuelto.

La última despedida

Tras los resultados de la autopsia, la familia planea la incineración de Mati Muñoz en los próximos días. Sus cenizas se esparcirán en su playa favorita de Lombok, la misma isla en la que consagró su vida… y en la que finalmente se la arrebataron.

El caso de Mati Muñoz es mucho más que un asesinato. Es el reflejo de un sistema judicial cuestionado, una diplomacia española paralizada y una comunidad entera marcada por la vergüenza. Ahora, con la autopsia confirmando la brutalidad del crimen, la familia exige presión diplomática y justicia real. Porque lo ocurrido no puede quedar enterrado junto a ella.

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