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Aumenta la persecución del Estado Islámico contra cristianos en República Democrática del Congo

Los cristianos se enfrentan a conversiones forzadas, extorsiones o ejecuciones bajo el yugo del extremismo islámico

La violencia religiosa en la República Democrática del Congo ha alcanzado un nuevo nivel de brutalidad. El Estado Islámico en África Central (ISCAP) ha intensificado su ofensiva contra las comunidades cristianas, imponiendo conversiones forzadas al Islam, cobro de impuestos discriminatorios (jizya) o directamente, la ejecución de quienes se niegan a renunciar a su fe.

De acuerdo con informes de organizaciones internacionales y locales que monitorean el avance del yihadismo en África Central, decenas de aldeas han sido atacadas, dejando a su paso cientos de muertos, desplazamientos forzosos y comunidades enteras en situación crítica. Los cristianos en El Congo están siendo obligados a elegir entre la conversión, el pago de tributos humillantes o la muerte.

La estrategia del terror: conversión o exterminio

Los testimonios recogidos por defensores de derechos humanos describen un patrón de violencia sistemática. Combatientes afiliados al Estado Islámico irrumpen en aldeas cristianas, dando a los residentes dos opciones: aceptar el Islam bajo la imposición de la ley islámica (sharía) o enfrentarse a una ejecución pública.

A quienes eligen mantener su fe, se les impone la jizya, un impuesto que históricamente ha simbolizado la sumisión de las minorías religiosas bajo regímenes islámicos radicales. Esta práctica ha llevado a miles de familias a huir a zonas boscosas o a cruzar fronteras en busca de seguridad.

Expansión del Estado Islámico en África Central: una amenaza creciente

Analistas de seguridad advierten que la filial del Estado Islámico en El Congo opera con una preocupante conexión directa con el núcleo central de ISIS en Siria e Irak. Esta relación ha permitido al grupo terrorista mejorar su acceso a armamento, financiamiento y nuevos reclutas, consolidando su presencia en la región oriental del país.

La situación en el este del Congo, tradicionalmente plagada de conflictos armados locales, ha empeorado con la llegada de una organización global que no sólo busca el control territorial, sino también el aniquilamiento religioso de las comunidades cristianas.

Llamado urgente a la comunidad internacional

Diversas organizaciones humanitarias y de derechos humanos están haciendo un llamado urgente a la comunidad internacional. Advierten que, si no se actúa de inmediato, la persecución religiosa en El Congo podría derivar en una catástrofe humanitaria de mayores proporciones, poniendo en riesgo la existencia misma de varias comunidades cristianas.

Mientras tanto, la población local vive atrapada entre el miedo constante a los ataques y el silencio de los organismos internacionales, que hasta ahora han ofrecido respuestas limitadas frente a esta crisis creciente.

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