El objetivo del presidente de Estados Unidos es frenar el despilfarro climático y redirigir la política energética
En una nueva medida que marca un giro en la política energética de Estados Unidos, el gobierno del presidente Donald Trump ha anunciado la devolución de más de 13.000 millones de dólares en fondos federales que habían sido asignados previamente a programas climáticos por la administración de Joe Biden.
Reducción del gasto climático sin resultados tangibles
Según informó el Departamento de Energía, estos recursos no estaban comprometidos y formaban parte de iniciativas que, según el actual Ejecutivo, incrementaron el gasto público sin ofrecer mejoras concretas para los ciudadanos ni para el medio ambiente.
Prioridad: energía asequible y segura para todos
La devolución de estos fondos se alinea con el enfoque de Trump de poner fin al despilfarro en políticas climáticas y enfocar los esfuerzos en proporcionar una energía más económica, confiable y segura para todas las familias estadounidenses.
«El pueblo eligió a Trump, en gran parte, para detener el gasto excesivo en políticas climáticas ineficaces que provocaron inflación sin beneficios reales», declaró el secretario de Energía, Chris Wright. «Gracias al liderazgo del presidente Trump y al trabajo del Congreso, esos tiempos han quedado atrás.»
Parte del plan de Reducción Fiscal para Familias Trabajadoras
Esta decisión forma parte de la implementación de la Ley de Reducción Fiscal para Familias Trabajadoras, una normativa aprobada a principios de este año que exige la devolución de fondos no ejecutados y la optimización del gasto público.
El gobierno señala que, con este paso, refuerza su compromiso con una gestión fiscal responsable y con la reactivación del sector energético desde la eficiencia, dejando de lado programas climáticos que —según sostienen— generaron un fuerte impacto negativo en la economía del país.












