El prófugo de la justicia vuelve a mostrar su odio a nuestra nación
Carles Puigdemont, expresidente de la Generalitat y actual líder de Junts per Catalunya, ha vuelto a generar polémica con sus declaraciones sobre la Fiesta Nacional de España, celebrada el 12 de octubre. En un mensaje difundido en la red social X (antes Twitter), el dirigente independentista expresó su rechazo a la conmemoración del Día de la Hispanidad, asegurando que «una parte importante del mundo hispánico todavía espera que España pida perdón por la conquista y colonización del continente americano».
Desde su residencia en Bélgica, donde permanece como prófugo de la justicia española, Puigdemont aprovechó la ocasión para cuestionar el sentido de esta festividad, que conmemora el encuentro entre Europa y América tras el viaje de Cristóbal Colón en 1492.
«Los españoles continúan haciendo de esto su fiesta nacional», escribió Puigdemont, en un tono crítico hacia una celebración que busca destacar los lazos históricos, lingüísticos y culturales entre España y el continente americano.
Comparación con otras fiestas nacionales
En su publicación, Puigdemont comparó el Día de la Hispanidad con otras fechas emblemáticas celebradas en diversos países, como la reunificación en Alemania, la revolución en Francia o la independencia en Estados Unidos. Para el líder de Junts, «la fiesta nacional de un país dice mucho sobre cómo quiere ser recordado y qué valores decide celebrar».
Declaraciones en un contexto político sensible
Las declaraciones de Puigdemont se producen en un contexto político especialmente delicado, en medio de las negociaciones entre Junts per Catalunya y el PSOE para asegurar la estabilidad del Gobierno de Pedro Sánchez. Estas negociaciones han reavivado el debate sobre posibles concesiones políticas y judiciales al independentismo catalán.
Además, su mensaje ha sido interpretado por muchos sectores como un intento más de alimentar un relato que cuestiona la identidad y el legado histórico de España, alineándose con sectores ideológicos que proponen una revisión crítica del papel de España en América.











