ox carga contra los presupuestos autonómicos: “una chapuza inédita en democracia”
El grupo parlamentario de Vox en las Cortes de Castilla y León ha lanzado un duro comunicado en el que acusa a la Junta y al Partido Popular de presentar una “chapuza inédita en democracia” con el proyecto de presupuestos autonómicos para 2026.
Según los de Santiago Abascal, el Gobierno autonómico presidido por Alfonso Fernández Mañueco (PP) ha actuado “sin respeto institucional ni rigor legislativo”, al registrar unas cuentas sin techo de gasto aprobado, sin Ley de Acompañamiento y con una sección 20 que ni siquiera fue avalada por la Mesa del Parlamento.
“Dejad de tomar por tontos a los ciudadanos de Castilla y León”, reprocha el comunicado de Vox, que acusa a la Junta de ocultar errores graves en la tramitación y de utilizar la confusión política como herramienta electoral.
Un desafío directo a Mañueco y al PP
Lejos de suavizar el tono, Vox ha retado directamente a Mañueco a dejar claro que “no aceptará apoyo alguno del PSOE para formar Gobierno” tras las elecciones autonómicas del próximo marzo.
“Vox jamás aceptará el apoyo del PSOE para formar gobierno”, afirma el comunicado, en el que también se insta al PP a “demostrar que sigue siendo alternativa y no parte del mismo problema”.
La formación liderada por David Hierro en Castilla y León subraya que la legalidad debe ser “la primera obligación de los gobernantes”, recordando al PP que “cumplir la ley no es una opción, es un deber”.
Acusaciones de corrupción y paralelismos con el PSOE
Vox también ha recuperado viejos fantasmas del PP regional. En su texto, hace referencia al juicio de la trama eólica y a “otros casos de presunta corrupción que poco les diferencian de los socialistas”.
Una mención directa que busca golpear en el punto más sensible del Partido Popular, justo cuando Mañueco presume de los presupuestos “más sociales de la historia” con 15.715 millones de euros.
Este cruce llega apenas dos días después de que el presidente autonómico presentara las nuevas cuentas, en las que se refuerzan las partidas de sanidad, educación y dependencia, según publicó La Bandera en su análisis sobre los presupuestos históricos de Castilla y León 2024.
“No nos conocen. Se han equivocado de partido”
La respuesta de Vox al PP es tajante: “No nos conocen. Se han equivocado de partido. No somos como ellos”.
El grupo parlamentario sostiene que el deber de la oposición no es callar, sino fiscalizar, y acusa al Gobierno autonómico de “querer maquillar un error de procedimiento con ruido político”.
Además, Vox ha recordado que mientras el PP los acusa de “boicotear” los presupuestos junto al PSOE, “han sido ellos los que en Bruselas han votado con los socialistas”, apoyando medidas de inmigración o leyes “ideológicas” de género y LGTBI.
Un dardo directo a los populares que acentúa la fractura dentro del bloque de la derecha en Castilla y León.
Mensaje final: “Los castellanos y leoneses no somos ingenuos”
El comunicado termina con un tono de advertencia y desafío:
“Los castellanos y leoneses no somos ingenuos. Vox está aquí para recordar que gobernar no es un juego de poder, sino un compromiso con la ley y con los ciudadanos”.
Fuentes del partido aseguran que Vox mantendrá su oposición frontal hasta que se garantice la “transparencia total” en las cuentas públicas y se corrijan los errores legales detectados.
Contexto político: presupuestos marcados por la tensión
Los presupuestos de Castilla y León para 2026, valorados en 15.715 millones de euros, suponen un incremento del 8% respecto al año anterior.
Sin embargo, la ausencia del techo de gasto y la falta de consenso han convertido lo que debía ser un trámite económico en una guerra abierta entre PP, Vox y PSOE.
Mientras el Gobierno de Mañueco defiende las cuentas como “las más sociales de la historia”, Vox insiste en que se han saltado los procedimientos básicos.
Por su parte, el PSOE observa desde la barrera, buscando capitalizar el desgaste entre los dos socios de la derecha.
El choque entre Vox y el PP en Castilla y León evidencia que la coalición está más fracturada que nunca.
Mientras Mañueco defiende su gestión con cifras récord, Vox eleva el tono y se distancia del socio que un día consideró “aliado”. A cinco meses de las elecciones, la batalla por el relato ya ha comenzado… y promete no dejar títere con cabeza.












