La administración republicana forzará el fin del régimen narcoterrorista de Nicolás Maduro
La Administración del presidente Donald Trump modificó su enfoque hacia Venezuela, pasando de una operación contra el narcotráfico a una clara estrategia de presión política para forzar la salida del régimen de Nicolás Maduro, según informes de analistas y líderes opositores.
Aumento de presencia militar en el Caribe
El despliegue militar liderado por Estados Unidos en el Caribe ha sido el mayor en más de 30 años. Aunque inicialmente fue presentado como una operación para combatir el narcotráfico en la región, rápidamente evolucionó hacia una maniobra de presión geopolítica contra el gobierno venezolano. Este giro estratégico apunta a provocar una transición en el poder sin necesidad de una intervención militar convencional.
El objetivo: debilitar al régimen de Maduro
Fuentes cercanas a la oposición venezolana y expertos en seguridad aseguran que la nueva táctica busca convencer al presidente Nicolás Maduro y a su círculo cercano de que mantenerse en el poder es insostenible. La estrategia combina sanciones, presión internacional y demostraciones militares como forma de impulsar una salida negociada o incluso una renuncia forzada.
No se descarta el uso de fuerza militar puntual contra figuras clave del chavismo, especialmente si se resisten a abandonar el poder. Esta posibilidad ha sido mencionada por empresarios y exdiplomáticos vinculados con la oposición, quienes aseguran que la Administración Trump consideraba la “captura o eliminación” de Maduro como parte del plan.
EE. UU. evita hablar de invasión directa
Desde Washington, se ha evitado utilizar el término “invasión”. En cambio, voceros opositores han explicado que el objetivo es proyectar una fuerza militar abrumadora que cause división interna en el régimen chavista, sin necesidad de una ocupación territorial.
El mensaje busca ser claro: el costo de mantenerse en el poder será más alto que negociar una salida.
Venezuela: punto clave en la geopolítica global
El interés de Estados Unidos en Venezuela va más allá del narcotráfico. El país sudamericano posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, además de recursos estratégicos como oro, diamantes y coltán. Durante el mandato de Hugo Chávez y la continuidad de Maduro, Venezuela ha estrechado lazos con potencias rivales de EE. UU., como Rusia, China e Irán, aumentando las tensiones internacionales en torno al país.
Conversaciones secretas y posibles transiciones
En paralelo a la presión militar y diplomática, también se han producido acercamientos entre funcionarios estadounidenses y representantes del gobierno venezolano. Según algunas fuentes, se habrían barajado opciones como un traspaso del poder a la vicepresidenta Delcy Rodríguez para facilitar una salida negociada.
Incluso el propio Trump habría reconocido públicamente que Maduro intentó ofrecer concesiones para evitar una confrontación directa.
Conclusión: cambio de rumbo en la política hacia Venezuela
La política exterior de Donald Trump hacia Venezuela representó un cambio radical: de una estrategia antidrogas a un enfoque claro de cambio de régimen. Esta evolución se apoyó en una mezcla de presión militar, sanciones económicas y negociaciones tras bastidores.
El caso venezolano sigue siendo un ejemplo clave de cómo la geopolítica, los intereses energéticos y la lucha por la influencia regional se entrelazan en América Latina.











