Personas e instituciones financieras extranjeras relacionadas con transacciones con la base militar-industrial de Rusia, corren el riesgo de sanción
Tras la suspensión de la cumbre de Budapest entre Putin y Trump, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Tesoro de Estados Unidos informa que impone nuevas sanciones a petroleras rusas como consecuencia de lo que definió como una «falta de compromiso serio por parte de Rusia con el proceso de paz para poner fin a la guerra en Ucrania».
Según ha indicado en la noche del miércoles el Tesoro, las medidas adoptadas hoy aumentan la presión sobre el sector energético ruso (Rosneft, Lukoil y sus filiales) y merman la capacidad del Kremlin para obtener ingresos para su maquinaria bélica y sostener su debilitada economía.
Sanciones a las petroleras rusas para ‘provocar un cambio positivo en el comportamiento’
«El objetivo final de las sanciones no es castigar, sino provocar un cambio positivo en el comportamiento«, indica el Tesoro en un comunicado. «Estados Unidos seguirá abogando por una resolución pacífica de la guerra, y una paz permanente depende totalmente de la voluntad de Rusia de negociar de buena fe. El Tesoro seguirá utilizando sus facultades para apoyar el proceso de paz».
Como resultado de la medida adoptada hoy, todos los bienes y derechos sobre bienes de las personas bajo sanción que se encuentren en los Estados Unidos o en posesión o control de estadounidenses quedan bloqueados y deben ser comunicados a la OFAC.
Además, también quedan bloqueadas todas las entidades que sean propiedad, directa o indirectamente, individual o conjuntamente, en un 50 % o más de una o varias personas bloqueadas.
A menos que estén autorizadas por la OFAC, o estén exentas, las regulaciones de la OFAC prohíben generalmente todas las transacciones realizadas por personas estadounidenses o dentro de los Estados Unidos (o en tránsito) que impliquen cualquier propiedad o interés en propiedades de personas bloqueadas.
Rosneft y Lukoil , principales petroleras rusas sancionadas
La medida de hoy se dirige contra las dos mayores empresas petroleras de Rusia, Open Joint Stock Company Rosneft Oil Company (Rosneft) y Lukoil OAO (Lukoil), por operar en el sector energético de la economía de la Federación de Rusia.
Además, la OFAC está sancionando a múltiples filiales de Rosneft y Lukoil con sede en Rusia. Todas las entidades que sean propiedad, directa o indirectamente, en un 50 % o más de Rosneft y Lukoil se bloquean en virtud de la Orden Ejecutiva 14024, incluso si no se desginaron previamente por la OFAC.

‘Ahora es el momento de detener la matanza y de un alto el fuego inmediato’
«Ahora es el momento de detener la matanza y de un alto el fuego inmediato», afirmó el secretario del Tesoro, Scott Bessent. «Dada la negativa del presidente Putin a poner fin a esta guerra sin sentido, el Tesoro está sancionando a las dos mayores empresas petroleras de Rusia que financian la maquinaria bélica del Kremlin», añadió.
«El Tesoro está dispuesto a tomar nuevas medidas si es necesario para apoyar los esfuerzos del presidente Trump por poner fin a otra guerra más. Animamos a nuestros aliados a que se unan a nosotros y se adhieran a estas sanciones», advirtió Bessent.
Los incumplimientos implican sanciones civiles o penales a estadounidenses y extranjeros
Las violaciones de las sanciones pueden dar lugar a la imposición de sanciones civiles o penales a personas estadounidenses y extranjeras. La OFAC puede imponer sanciones civiles por violaciones de las sanciones sobre la base de la responsabilidad objetiva.
Las instituciones financieras y otras personas pueden correr el riesgo de recibir una sanción por participar en determinadas transacciones o actividades. En ese sentido, las instituciones financieras extranjeras que realicen o faciliten transacciones significativas o presten cualquier servicio relacionado con la base militar-industrial de Rusia, corren el riesgo de ser sancionadas por la OFAC.
Por otra parte, participar en determinadas transacciones que involucren a las personas designadas hoy puede suponer el riesgo de que se impongan sanciones secundarias a las instituciones financieras extranjeras participantes.











