El rey de los alunizajes, con 120 detenciones, es la probable víctima de que parece un ajuste de cuentas entre criminales
El escenario de inseguridad digno de una favela, deparado por la inseguridad que el Gobierno dice que no existe, ha consistido esta vez en un ajuste ce cuenta a tiros entre criminales, saldado con el secuestro en plena calle del alunicero multirreincidente apodado «Niño Juan«.
Un secuestro de película en pleno barrio de Carabanchel, cuando a las 20:45 de este viernes, tres coches de alta gama embistieron y tirotearon un vehículo, sacaron a la fuerza a su conductor y lo introdujeron en otro coche antes de darse a la fuga.
La escena, en la calle Antonio López —muy cerca de Madrid Río—, dejó tras de sí una lluvia de casquillos y vecinos aterrorizados que tuvieron que tirarse al suelo para esquivar las balas.
Un secuestro ejecutado con precisión militar
Según testigos, los atacantes actuaron con una coordinación sorprendente: primero provocaron la colisión y, en cuestión de segundos, abrieron fuego a bocajarro. “Escuché más de una decena de disparos”, relató una vecina a EFE. Otro residente asegura que uno de los vehículos huyó en sentido contrario, mientras un tercero “recogía matrículas y limpiaba la zona”.
El coche del secuestrado quedó destrozado y abandonado en una calle perpendicular, con impactos de bala visibles. La Brigada Científica ya ha realizado la inspección ocular, mientras el Grupo 12 de Secuestros lidera la investigación.
¿El secuestrado es el alunicero ‘Niño Juan’?
Las primeras hipótesis apuntan a que la víctima podría ser Juan María Gordillo Plaza, conocido como el Niño Juan, uno de los aluniceros más peligrosos de España. Su historial es tan extenso como violento: más de 120 detenciones, robos millonarios y vínculos con mafias nacionales e internacionales.
Según repasa el digital 20 Minutos, entre sus delitos figuran asaltos a camiones, robos en naves y hasta un intento de robo de arte en el castillo de Fontainebleau (Francia) por encargo de una organización criminal china.
Un historial plagado de fugas y persecuciones
Los investigadores barajan un ajuste de cuentas como causa del secuestro. No sería la primera vez que el Niño Juan tiene problemas con bandas del bajo mundo madrileño, donde acumulaba deudas pendientes.
El pasado mes de junio volvió a ser detenido tras una persecución que acabó con dos patrullas policiales embestidas y dos agentes heridos. En 2024 ya había protagonizado otra huida a toda velocidad por la M-50 y la A-4.












