Ni un día ha pasado desde su investidura y Juanfran Pérez Llorca ya está moviendo fichas para armar su nuevo Consell. El recién estrenado president de la Generalitat Valenciana pisa el cargo con un mensaje doble: prudencia formal… pero velocidad práctica. Porque aunque insiste en “respetar los tiempos”, nadie duda de que la maquinaria para elegir nombres está ya en marcha.
Mientras los focos siguen aún calientes tras su elección, Pérez Llorca ha pasado su primera mañana dejando atrás una etapa política clave: su despedida de Finestrat, el pueblo al que ha representado durante 21 años.
Un adiós rápido, emotivo… y sin sentimentalismos innecesarios
Este viernes acudió al Ayuntamiento de Finestrat para entregar su renuncia como alcalde. Reconoció que es “un día un poco triste”, pero también dejó ver la sonrisa de quien se prepara para jugar en otra liga.
No es para menos: después de dos décadas de mayorías absolutas —incluido un 73,4 % de apoyo en las municipales de 2023— Pérez Llorca se marcha siendo uno de los alcaldes más votados de España.
“Tiene su corazoncito despedirse de tanta gente”, admitió, aunque sin perder el foco: ahora su responsabilidad está en el Palau de la Generalitat.
“No toca dar nombres”… pero ya los tiene en la cabeza
A los periodistas les dejó una frase que ya circula por los pasillos políticos:
“No toca hablar de nombres. Hay que respetar los tiempos y las formas.”
Es la respuesta más institucional posible para evitar incendios prematuros, pero en política se traduce fácil: las quinielas están abiertas y él ya está eligiendo.
El Consell que acompañará su mandato empezará a conocerse después de su toma de posesión, prevista para el martes, una vez el nombramiento se publique en el BOE.
Y no es poca cosa: llega al cargo arropado por la mayoría de PP y Vox, en sustitución de Carlos Mazón, cuya dimisión el 3 de noviembre abrió un escenario que ha terminado catapultando a Pérez Llorca al puesto más alto de la Generalitat.
No asistirá al pleno: “Ya no es mi papel”
Su renuncia como alcalde deja vía libre para que el pleno de este viernes designe a su sustituta. Todo apunta a la popular Nati Algado, primera teniente de alcalde y alcaldesa en funciones. Él no estará presente: “No me corresponde. He venido a despedirme.”
Un gesto calculado, que marca etapa nueva y liderazgo sin interferencias.
¿Y si Mazón no hubiera dimitido?
La pregunta incómoda salió, y Pérez Llorca respondió sin entrar al juego:
“En política es muy difícil hacer previsiones.”
Traducido: no alimenta especulaciones. Perfil bajo, método clásico y sin sobresaltos.
Un pueblo orgulloso pero huérfano de alcalde
Entre los vecinos hay mezcla de orgullo y vacío. Orgullo porque un finestratí llega a la presidencia. Vacío porque se marcha un alcalde que, según repiten muchos en el pueblo, “ha dejado huella”.
A la salida del consistorio, Pérez Llorca se encontró un ambiente cálido: abrazos, fotos y un equipo municipal que definió como “formidable”. Prometió volver estos días para cerrar trámites y despedirse de más compañeros.
Pérez Llorca, nuevo president y ya a toda velocidad
Ha pasado menos de un día desde su investidura y ya se habla de listas, nombres y perfiles. La era Pérez Llorca arranca sin pausa y con un mensaje claro:
se acabaron los tiempos de transición.
Su Consell está en camino. Y si así empieza el mandato, el ritmo político valenciano promete pocas treguas.








