Promete Abascal expulsar una cantidad similar anualmente para revertir lo que califica como una crisis migratoria descontrolada
En una entrevista exclusiva concedida a Eduardo Inda, OkDiario, Santiago Abascal, líder de VOX, ha anunciado un ambicioso plan de deportaciones masivas de inmigrantes ilegales si su partido llega al poder.
El presidente de VOX ha cifrado en alrededor de 600.000 las personas que entraron de forma irregular en España durante el año pasado, y ha prometido expulsar una cantidad similar anualmente para revertir lo que califica como una crisis migratoria descontrolada.
Abascal, inspirado en el modelo implementado por Donald Trump en Estados Unidos, enfatizó la necesidad de actuar con firmeza. «Lo cierto es que han entrado 600.000 personas ilegalmente en España el año pasado. Se espera que este año vuelvan a entrar otras 600.000. Eso significa que tenemos que echar a 600.000 este año en cuanto entremos», declaró el político en la entrevista.
Añadió que estas expulsiones se mantendrían «probablemente 600.000 cada año durante bastante tiempo», hasta lograr el control total de las fronteras.
Hipocresía de la gestión migratoria
El líder de VOX criticó duramente al actual Gobierno por no aplicar las leyes de extranjería existentes. «Es curioso que esos que invocan el derecho internacional no cumplen sus propias leyes aquí, porque aquí no se cumplen las leyes de extranjería», apuntó Abascal, refiriéndose a lo que percibe como una hipocresía en la gestión migratoria.
Según sus palabras, el plan no solo implicaría el uso de la legislación vigente, sino también reformas legales y la renegociación de acuerdos internacionales que, a su juicio, obstaculizan estas políticas.
Preguntado sobre si su objetivo es expulsar a todos los inmigrantes ilegales, Abascal fue rotundo: «Esa es nuestra pretensión, utilizando las leyes que tenemos, cambiando las leyes necesarias e incluso haciendo que se cambien los acuerdos internacionales que dificultan en muchos casos también estas políticas».
Sobrecarga de los servicios públicos
El anuncio llega en un contexto de creciente debate sobre inmigración en España, donde las llegadas irregulares por mar y tierra han aumentado significativamente en los últimos años. Según datos oficiales, el flujo migratorio ha sobrecargado servicios públicos y generado tensiones sociales en varias regiones.
Abascal también vinculó la inmigración ilegal con problemas de seguridad y economía, argumentando que es imperativo priorizar a los ciudadanos españoles. «No podemos permitir que se ignore la ley mientras se invoca el derecho internacional selectivamente», insistió.
El plan de deportaciones masivas, de implementarse, requeriría una coordinación con fuerzas de seguridad y posiblemente alianzas con países de origen para facilitar las repatriaciones.
Mientras tanto, el Gobierno actual defiende una política migratoria más humanitaria, enfocada en una supuesta integración y el ‘buenismo’ del respeto a los derechos fundamentales. El debate sobre inmigración promete intensificarse en los meses venideros, con Abascal posicionándose como el principal impulsor de un cambio drástico.












