Primera jornada de la vista por el caso de la filtración de datos de la pareja de Ayuso, Alberto González Amador
Comienza el esperado juicio al que desde hace escasos minutos se enfrenta el fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz.
García Ortiz ha entrado en el Tribunal Supremo por la puerta principal. Ha llegado en coche desde su despacho en Fiscalía General y ha sido recibido por fiscal de la Sala Penal, Javier Huete. Se ha presentado con corbata negra, semblante serio y aplaudido por solo cinco personas presentes.
Con la Sala constituida y el fiscal general sentado en el estrado, ha comenzado el juicio cerca de las diez y cuarto. En primer lugar, la secretaria judicial ha leído los cargos y escritos.
Ya se enfrenta el fiscal general del Estado, García Ortiz, en esta primera jornada del juicio contra él a la defensa de los presuntos delitos por revelación de secretos, infidelidad en la custodia de documentos y prevaricación.
Tras la lectura del auto de procesamiento y de los escritos de acusación, el presidente del Tribunal, Andrés Martínez-Arrieta, se ha dirigido a García Ortiz. Le ha preguntado: “¿Se considera responsable de los delitos que se le imputan?”. Su respuesta ha sido clara: “No”.
Documentos como prueba
Por otro lado, el abogado de González Amador ha pedido incorporar dos documentos como prueba. Dos whatsapps de Miguel Ángel Campos, periodista de la Cadena Ser, la noche de la filtración del correo electrónico. Son dos mensajes entre Campos y Carlos Neira, abogado de González Amador. También el artículo de El País de Juan José Mateo publicado el 14 a las siete de la tarde que recoge el contenido del mail.
Por otro lado, la abogada del Estado, Consuelo Castro, que ejerce la defensa del fiscal general, ha solicitado al Tribunal un conjunto de tuits difundidos por Miguel Ángel Rodríguez, el jefe de Gabinete de la presidenta madrileña Isabel Díaz Ayuso. Estos demostrarían, según los servicios jurídicos del Estado, la “idea de confabulación” de la Fiscalía y el Gobierno para perjudicar a Ayuso…
También distintos tuits del periodista de El Mundo, Esteban Urreiztieta, en los que solo hablaba de dos delitos fiscales. Así como una conversación del chat de Tribunales de La Sexta en el que ya se hablaba del contenido de la noticia que se publicó en La Ser y que para la acusación es la prueba de la filtración. Además de la comprobación de que García Ortiz no intercambió mensajes con Miguel Ángel Campos, autor de la noticia de La Ser.
Mails ofensivos
Junto a estos documentos, solicita también los mails “ofensivos” que obligaron al fiscal general, según su defensa, a cerrar su cuenta de correo electrónico. La transcripción y audio de un programa de EsRadio en el que intervino Esteban Urreiztieta con la “versión que difundía Miguel Ángel Rodríguez”. Y el dictamen pericial del borrado del móvil del fiscal general donde “se pone de manifiesto que es imposible saber qué mensajes borró”.
Junto a todas las peticiones, Castro ha expuesto que va a invocar algunas causas de nulidad de derechos fundamentales, según recoge ABC.












