Tras conocerse el doble asesinato de víctimas acogidas al sistema de VioGén, Montero y Belarra, preocupadas por una activista trans y por Mercadona
La Guardia Civil ha detenido al exmarido argelino de una mujer española como presunto autor de haberla degollado junto a su hija de 12 años en una vivienda de Chilches, Castellón. Los cuerpos de la madre, María José Bou, de 47 años, y de la hija, Noemí, fueron hallados el martes con heridas mortales en el cuello y evidentes signos de violencia.
Ambas víctimas, de nacionalidad española, eran sordas (la madre también sordomuda) y formaban parte de una conocida familia del pueblo. Las dos estaban en el sistema de VioGén, que valoró un riesgo «medio» para ellas.
El detenido, de origen argelino, estaba separado de la víctima y tenía vigente una orden de alejamiento de 300 metros hasta 2027, tras un arresto anterior por quebrantarla.
La madre y la niña estaban en el sistema de VioGén con ‘riesgo medio’
Castellón Diario precisa que ambas víctimas estaban incluidas en el sistema VioGén, con una valoración de riesgo medio para la mujer y seguimiento adaptado, que incluía visitas presenciales y comprobaciones en el centro escolar de la menor.
Según su versión, recibió un mensaje con imágenes por WhatsApp que lo alertó y lo llevó a ir a la vivienda, donde se encontraron los cuerpos. La Guardia Civil verifica esta declaración y ha solicitado grabaciones de cámaras municipales para revisar movimientos previos.
El ayuntamiento decretó tres días de luto oficial y se guardaron cinco minutos de silencio. Autoridades han condenado el suceso como violencia de género inaceptable y han pedido unidad contra el machismo, en una semana trágica con tres asesinatos de mujeres en la provincia.
La feminista Montero, preocupada por una activista trans andina
La investigación avanza con la vivienda precintada y el análisis de las cámaras de seguridad, en un caso de doble homicidio que ha conmocionado al municipio, con condena rotunda de las autoridades locales.
En cuanto al feminismo oficial, sus adalides, como la exministra y eurodiputada Irene Montero, han ignorado la tragedia hasta ahora. Ayer martes, cuando se conoció la tragedia, Montero no tuvo tiempo de entrar valorar siquiera el fallo del sistema de VioGén que las dejó a merced del extranjero detenido.
Eso sí, en su agotadora jornada de trabajo sí que tuvo tiempo de emitir un tuit criminalizando a la Policía por detener a una activista trans andina «que lucha por una vida mejor para todas, dodos y todes«.
Ione Belarra, por su parte, tampoco tuvo tiempo de valorar el doble asesinato de una mujer y una niña por un argelino con orden de alejamiento, ocupada hasta el momento en criminalizar a Juan Roig por «despedir por comerse una simple croqueta«.












