Organizado por el Instituto Cubano de Amistad, 15 jóvenes radicales catalanes participaron en los ‘65 años de amor por Cuba’
En una exclusiva revelada por El Mundo, se desvelan los detalles de un peculiar campamento. Estaba organizado por el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP) en la isla caribeña. Allí, 15 jóvenes militantes de Arran, las juventudes del partido independentista catalán Candidatura de Unidad Popular (CUP), participaron en la llamada ‘Brigada Internacional de Solidaridad’. Todo para celebrar los ‘65 años de amor por Cuba’.
Este evento, que transcurrió del 21 de diciembre de 2025 al 3 de enero de 2026 en el campamento Julio Antonio Mella, combinó un riguroso programa de trabajo voluntario con toques de ocio tropical, todo ello mientras en Venezuela se producía la dramática caída del presidente Nicolás Maduro, capturado por fuerzas estadounidenses en Caracas.
Según fuentes consultadas por El Mundo, los participantes, alineados con la izquierda anticapitalista e independentista catalana, siguieron un horario estricto que comenzaba con madrugones a las 5:30 de la mañana. Las jornadas incluían labores agrícolas simbólicas, como la siembra de aguacates y mangos… Y tareas de «higienización» del campamento.
No faltaron visitas a sitios históricos que ensalzaban la Revolución de Fidel Castro, conferencias ideológicas y excursiones a enclaves turísticos como el valle de Viñales, con sus fincas de tabaco y la Cueva del Indio, la comunidad rural de Las Terrazas o las playas del Este.
Cabaret Tropicana
Sin embargo, el programa no era solo austero: un día completo de barra libre en la idílica playa de Varadero y una noche en el legendario Cabaret Tropicana, catalogado como +18, con código de vestimenta formal, cóctel de bienvenida, una botella de ron Havana Club Añejo Especial, ligante, Saladito y una cena especial, añadieron un toque hedonista al «compromiso revolucionario».
Esta exclusiva de El Mundo destaca cómo, en plena Navidad, que no se celebró por considerarse una festividad capitalista, los brigadistas se levantaron el 24 de diciembre a las 5:45 para trabajar de 8:00 a 12:00, seguido de más higienización hasta las 17:00 y una cena con música grabada.
510 euros por participante
Cada participante abonó 510 euros o dólares por el paquete, que cubría alojamiento compartido, alimentación y transporte.
Pero el clímax llegó el 3 de enero, coincidiendo con la noticia de la detención de Maduro y su esposa Cilia Flores por la Delta Force estadounidense, orquestada bajo órdenes de Donald Trump. En respuesta, los jóvenes de la CUP publicaron un vídeo el 4 de enero condenando el hecho como un «ataque flagrante a la soberanía venezolana«, mientras el ICAP emitía un comunicado oficial repudiando la «agresión militar» y llamando a la solidaridad internacional.
Entidad de amistad global
Fundado en 1960 por Fidel Castro, el ICAP se presenta como una entidad de amistad global, pero críticos como el periodista Reinaldo Escobar, editor de 14ymedio, lo describen en exclusiva para este reportaje como un «brazo de la inteligencia cubana y la Seguridad del Estado«.
Según Escobar, bajo la Ley No. 54 de 1985, las asociaciones independientes están restringidas, y el ICAP recluta jóvenes para propaganda y vigilancia.
Operaciones de inteligencia
Un informe desclasificado de la CIA de 1983 corrobora que la institución recopila datos de extranjeros para operaciones de inteligencia, distribuye propaganda y actúa como portavoz no oficial de La Habana. Las actividades agrícolas, simbólicas, sirven para identificar a quienes están dispuestos a «hacer lo que sea por la revolución».
Esta exclusiva también revela que el ICAP, dirigido por Fernando González Llort, uno de los cinco espías cubanos liberados en 2014, se financia con fondos gubernamentales opacos y donaciones, como un contenedor de ayuda desde Valencia para víctimas del huracán Melisa.
Falta de libertad
Las promociones en redes por González, la presidencia cubana y Miguel Díaz-Canel muestran fotos de voluntarios con bolsas de compuesto orgánico, pero omiten las playas o el cabaret. Escobar subraya la falta de libertad: los brigadistas no interactúan con disidentes como las Damas de Blanco o periodistas independientes, vistos como «enemigos de la revolución».
En conclusión, este campamento ilustra la fraternidad revolucionaria de la extrema izquierda global, usando Cuba como puente ideológico en medio de crisis como la venezolana.
Sin embargo, para muchos cubanos, los participantes del ICAP forman parte del «aparato gubernamental», lo que genera desconfianza. El Mundo ha accedido en primicia a estos detalles, destacando cómo la solidaridad se entremezcla con propaganda en un régimen criticado por su control estatal.












