«Ni el PSOE ni Bildu se han solidarizado» ha explicado la parlamentaria
La parlamentaria vasca de VOX, Amaia Martínez, ha denunciado ante la Ertzaintza un acto de vandalismo dirigido contra su negocio familiar en Vitoria, ocurrido durante la madrugada del Día de Reyes. La persiana de su armería en el barrio de Adurza apareció con una pintada de carácter intimidatorio, un hecho que ha generado preocupación por la escalada de amenazas hacia miembros de VOX en el País Vasco.
El incidente se registró alrededor de las 0.16 horas del 6 de enero. Según la denuncia, una persona aún no identificada realizó la pintada y abandonó rápidamente el lugar. Las cámaras de seguridad del local captaron toda la acción, y las grabaciones ya han sido entregadas a la policía autonómica para su investigación.
Desde VOX, Martínez interpreta este ataque como parte de un clima de hostigamiento sostenido contra el partido en Euskadi. En declaraciones a El Correo, la parlamentaria afirma que lleva meses alertando sobre amenazas vinculadas a entornos cercanos a Bildu-Sortu, que, según asegura, actúan sin consecuencias legales a pesar de anunciar públicamente sus acciones.
Martínez subraya que no se trata de un hecho aislado, sino de una continuidad en los señalamientos contra figuras públicas. Recuerda ataques previos dirigidos contra líderes como Santiago Abascal o el consejero Bingen Zupiria, y afirma que su familia y su negocio se convirtieron en un objetivo directo tras ese precedente.
La parlamentaria de VOX condena el suceso, considerándolo un patrón de intimidación política reminiscentes de épocas violentas, como las asociadas a Jarrai y ETA. Martínez denuncia que estos actos cuentan con una tolerancia implícita desde sectores de la izquierda abertzale, e incluso —según sus declaraciones— desde algunos miembros del Parlamento Vasco.
En este contexto, critica también al lehendakari Imanol Pradales y al responsable de Seguridad del Gobierno vasco, acusándolos de culpar a VOX por las agresiones sufridas, lo que, a su juicio, fomenta la sensación de impunidad y deja vía libre a quienes continúan alimentando el legado del terrorismo.
Finalmente, Amaia Martínez advierte que este tipo de ataques no se limita a su caso personal: hoy afecta a su familia y su entorno, pero mañana podría extenderse a quienes defienden la unidad de España y rechazan la violencia terrorista. En este marco, señala la inacción del PNV y del PSE como un factor que contribuye a la normalización de estas agresiones.












