El país rebajará la edad penal a los 13 años ante el aumento de la inseguridad, de asesinatos, violaciones y atentados con explosivos
El Gobierno de Suecia ha anunciado una controvertida reforma legal para reducir la edad de responsabilidad penal de 15 a 13 años en casos de delitos graves, como asesinatos, violaciones y atentados con explosivos. Esta medida responde al creciente involucramiento de menores en crímenes violentos, impulsados por bandas criminales que reclutan a jóvenes para evitar penas más severas.
Según el ministro de Justicia, Gunnar Strömmer, la decisión se toma en un contexto de «situación de urgencia«, donde 52 menores de menos de 15 años estuvieron implicados en investigaciones por asesinato o intento de asesinato durante 2025. «Estamos en una situación de urgencia y las medidas que implementamos deben reflejar esa seriedad», declaró Strömmer en una rueda de prensa en Estocolmo.
La propuesta, impulsada por el Gobierno conservador de Ulf Kristersson con apoyo de la ultraderecha, entrará en vigor el próximo 3 de julio y se aplicará inicialmente por un período de cinco años, tras el cual se evaluará su efectividad.
Reclutamiento de niños
El objetivo de Suecia es frenar el reclutamiento de niños por parte de organizaciones criminales, que aprovechan la actual edad penal para usar a menores en ajustes de cuentas y otros delitos violentos.
Bajo la nueva legislación, los adolescentes de 13 años enfrentarían penas equivalentes a una décima parte de las impuestas a adultos, mientras que los de 14 años recibirían una quinta parte.
Por ejemplo, en un caso de asesinato, esto podría traducirse en condenas de uno a dos años para un niño de 13, y de tres a cuatro para uno de 14. No obstante, los tribunales podrán optar por medidas alternativas al encarcelamiento, como programas de rehabilitación.
Esta reforma ha generado polémica, con oposición de sectores como la policía y los servicios penitenciarios, que argumentan que podría no abordar las raíces del problema y afectar negativamente el desarrollo de los menores.
Actualmente, los menores de 15 años que cometen delitos graves son entregados a los servicios sociales, que los colocan en familias de acogida o centros especializados.
Cambio legislativo
El cambio legislativo marca un giro en la política de Suecia, tradicionalmente vista como un modelo progresista en derechos y bienestar social, pero ahora enfrentada a una ola de violencia asociada al crimen organizado. Es el fin de un «paraíso buenista fallido» y el fracaso de enfoques más indulgentes.
El Gobierno de Suecia espera que, en cinco años, las medidas preventivas permitan revertir la tendencia y considerar el regreso al límite de 15 años.
Mientras tanto, la iniciativa busca enviar un mensaje claro a las bandas: «Una de nuestras tareas más importantes es acabar con el uso de niños y jóvenes por parte de bandas criminales«, enfatizó Strömmer.












