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Aumenta el riesgo de infecciones por el regreso de ratas tras la DANA

El agua estancada y contaminada tras las inundaciones son el escenario perfecto para la proliferación de enfermedades infecciosas como la leptospirosis

Hace unos días, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, intentó visitar la zona cero de la tragedia de Valencia pero el pueblo no le dejó. “Criminal, asesino, hijo de puta”, fueron algunos de los improperios. También se le llamó “rata” por huir y no dar la cara.

Hoy nos referimos a otras ratas, a las que también huyeron con las aguas pero que han regreso al fragor de la podredumbre, el agua estancada, los lodos y elementos insalubres que siguen en las calles de las ciudades afectadas por la DANA.

Más de una semana después de las lluvias torrenciales, los damnificados continúan conviviendo con agua estancada y lodo. Una catástrofe natural que, si no se toman medidas urgentes, también puede ser peligrosa, dice la microbióloga del Hospital Universitario de La Coruña y portavoz de la Sociedad Española de Enfermedades Infeccionas y Microbiología (SEIMC), en declaraciones a diario Levante.

«La exposición al agua contaminada de las riadas e inundaciones por aguas residuales y estiércol provoca infecciones como sarpullidos, gastroenteritis, E. Coli o salmonella«. También dengue, explica.

«El agua, junto con otras condiciones adversas, da lugar a la proliferación de vectores como pueden ser mosquitos, que dan lugar a brotes como el dengue», subraya la especialista en enfermedades infecciones. Es importante eliminar aquellos lugares con agua estancada para evitar los criaderos de mosquitos. Se debe utilizar ropa que cubre brazos y piernas y repelentes contra insectos.

Y es aquí cuando las experta se remite a los roedores, a las ratas en sentido literal no metafórico en alusión a Sánchez o Mazón.

Leptospirosis: la enfermedad que más preocupa

Otro riesgo de infección que puede haber a medio plazo es la leptospirosis, que ocurre después de lluvias torrenciales o inundaciones. Se trata de una enfermedad «preocupante» que es endémica en países con climas húmedos subtropicales y tropicales. «Es una bacteria cuyos vectores de transmisión son los fluidos de los roedores«. Puede manifestarse de muchas formas distintas e incluso confundirse con patologías más leves.

Se presenta de cuatro categorías clínicas diferentes: Enfermedad leve con los síntomas típicos de la gripe; síndrome de Weil caracterizado por ictericia, falla renal, hemorragia y miocarditis con arritmias; meningitis; y hemorragia pulmonar.

Los síntomas más habituales (fiebre, dolor de cabeza, infección conjuntival o dolor en el músculo de la pantorrilla) aparecen entre 5-14 días después de la infección, aunque puede alargarse la incubación hasta los 30 días.

La fiebre súbita, los escalofríos y la ictericia son claves para el diagnóstico de la leptospirosis, que se transmite en suelos y aguas contaminadas. Si no se trata de forma urgente, puede ser mortal.

Tétanos: otra infección preocupante

Por otro lado, la Comunidad de Valencia ha hecho un llamamiento: vacunación contra el tétanos en caso de sufrir «alguna herida o sangrar en las labores de reconstrucción».

Es una enfermedad infecciosa que se adquiere tras la infección de cortes o heridas, pero que no se transmite de persona a persona. No hay riesgo de contagio.

Cualquiera puede contraer el tétanos. Sin embargo, es especialmente virulento en recién nacidos y mujeres embarazadas. Por eso, las autoridades están facilitando las primeras vacunas contra esta enfermedad a vecinos de las zonas afectadas por la DANA. El objetivo es reducir al mínimo el riesgo de infecciones por la bacteria Clostridium tetani, presente sobre todo en el suelo, cenizas, intestinos y heces.

Medidas para evitar el riesgo de infección

Los expertos aconsejan que los damnificados o personas que trabajen en las zonas afectadas tomen una serie de importantes medidas, entre ellas, el lavado frecuente de manos. Si no hay acceso a agua potable, con gel hidroalcohólico.

También se debe evitar el consumo de agua y alimentos contaminados, ya que aumenta el riesgo de contagiarse de hepatitis A; y llevar siempre puesta la mascarilla y a ser posible guantes y botas. Es recomendable en el caso de cortes en las piernas. Si entran en contacto con el agua contaminada, hay mayor riesgo de contraer enfermedades.

Si participas en las labores de limpieza, además de las precauciones comentadas, debes lavar toda la ropa a 60 grados. Es la temperatura mínima para desinfectar, recomienda esta experta en diario Levante.

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