El panorama para los autónomos en España no deja de empeorar. A la presión fiscal y burocrática que denuncian desde hace años, ahora se suma otro golpe: el coste del alquiler de sus locales se ha convertido en una losa que asfixia a miles de pequeños negocios.
La mitad de los autónomos, al límite
Según el Observatorio del Trabajo Autónomo impulsado por la organización Uatae, un 43% de los autónomos destina entre un 25% y un 50% de sus ingresos netos mensuales solo a pagar el alquiler del local. En otras palabras: casi la mitad trabaja medio mes solo para pagar el espacio donde desarrolla su actividad.
“Es alarmante”, denuncian desde Uatae. «Miles de autónomos están obligados a mantener su actividad bajo una presión económica constante, sin apenas margen para invertir, ahorrar o crecer».
El precio del local: una amenaza estructural
Para María José Landaburu, secretaria general de Uatae, la situación no es puntual, sino crónica: “Llevamos años alertando de que el encarecimiento del alquiler en zonas urbanas tensionadas es una de las principales amenazas para el trabajo autónomo y el comercio de proximidad”.
A esto se suma la competencia «desleal» de grandes cadenas y fondos de inversión, que ha disparado los precios de los locales, expulsando al pequeño comercio tradicional y «vaciando de identidad los barrios».
«No se puede sostener una actividad económica si entre una cuarta parte y la mitad de tus ingresos se van directamente al alquiler».
Subida de cuotas: otro golpe desde el Gobierno
Mientras tanto, el Gobierno de Pedro Sánchez ha vuelto a subir la cuota de autónomos, afectando a 800.000 trabajadores por cuenta propia. Una decisión que agrava la situación de quienes ya están al borde del colapso financiero.
No es un hecho aislado. Como ya ocurrió cuando el Gobierno de Pedro Sánchez dejó sin paro al 60% de los autónomos que lo solicitaron, las medidas se acumulan en contra de uno de los sectores más vulnerables del tejido económico.
Desde la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA) critican la presión fiscal «cada vez más asfixiante y desproporcionada» ejercida por la Agencia Tributaria, y alertan de que muchos están tirando la toalla ante la imposibilidad de sostener su actividad. Una situación que se agravará si, como ha anunciado el Ejecutivo, en septiembre se presentan nuevas cuotas de autónomos.
El resultado está a la vista: solo en el verano de 2025, 235 autónomos están desapareciendo cada día, una cifra que evidencia el colapso silencioso de un modelo que, lejos de ser apoyado, parece estar siendo desmantelado paso a paso.








