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Autorizado un nuevo lote de hortalizas con neurotóxicos procedente de Marruecos

Las autoridades españolas identificaron en un control fronterizo concentraciones de residuos que superaban los límites máximos permitidos

A pesar de la detección de pesticidas prohibidos en la Unión Europea, un lote de hortalizas procedentes de Marruecos, concretamente chirivías (pastinacas), fue autorizado para su entrada y distribución en el mercado español y europeo.

Según la notificación registrada en el Sistema de Alerta Rápida para Alimentos y Piensos (RASFF) de la UE, las autoridades españolas identificaron en un control fronterizo concentraciones de residuos que superaban los límites máximos permitidos.

Se detectaron clorpirifos en niveles aproximados de 0,053 mg/kg (con margen analítico), cuando el límite europeo establecido es de solo 0,01 mg/kg, junto con ditiocarbamatos también por encima de lo autorizado.

El clorpirifos es un insecticida organofosforado de amplio espectro, prohibido en la UE desde 2020 precisamente por sus graves riesgos para la salud humana, especialmente en niños y fetos. Lo usa Marruecos.

Los efectos negativos documentados incluyen:

  • Neurotoxicidad severa: inhibe la enzima acetilcolinesterasa, afectando el sistema nervioso. Exposiciones agudas pueden causar mareos, náuseas, sudoración excesiva, temblores, convulsiones e incluso coma o muerte en dosis altas.
  • Daños al desarrollo cerebral en etapas prenatales e infantiles: estudios científicos vinculan la exposición (incluso a dosis bajas) con reducción del coeficiente intelectual (hasta varios puntos de IQ), problemas de memoria, déficits de atención (como TDAH), trastornos del espectro autista, retrasos en el desarrollo motor y mental, y alteraciones estructurales en el cerebro en formación.
  • Otros riesgos crónicos: disrupción endocrina (alteración hormonal, incluyendo tiroides), posibles vínculos con enfermedad de Parkinson, trastornos metabólicos, problemas reproductivos y, en algunos casos, clasificación como posiblemente carcinogénico por agencias como la EPA.

Preocupación entre expertos de seguridad alimentaria

A pesar de estos hallazgos y del carácter prohibido del compuesto en territorio europeo, donde no se permite su uso ni residuos significativos en alimentos, el lote en cuestión no fue rechazado ni destruido en su totalidad, sino que se autorizó su entrada desde Marruecos, permitiendo potencialmente su comercialización con participación de operadores franceses y distribución en el mercado comunitario.

Esta situación genera preocupación entre consumidores y expertos en seguridad alimentaria, ya que resalta las dificultades en los controles fronterizos para productos importados de terceros países donde sustancias como el clorpirifos siguen utilizándose.

Riesgo acumulativo

Organizaciones de salud pública insisten en que la exposición crónica a bajos niveles, común en residuos alimentarios, representa un riesgo acumulativo, especialmente para poblaciones vulnerables como niños y embarazadas.

Las alertas del RASFF continúan registrando casos similares con importaciones de Marruecos y otros orígenes, evidenciando un patrón recurrente en hortalizas y frutas.

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