Los delincuentes aprovechan el colapso en los juzgados y los huecos legales de la ley de Sánchez para residir en España cuando salgan de la cárcel
Otro efecto colateral del atasco en la Justicia por la Ley Bolaños de «eficiencia judicial«. La Policía Nacional ha detectado un aumento en el número de presos argelinos que están gestionando su documentación para aprovechar el próximo proceso que iniciará el Gobierno de Sánchez y residir en España al salir de la cárcel.
Fuentes policiales reconocen a Ok Diario que la legislación presenta numerosas lagunas y estos reclusos argelinos pueden regularizar su estatus en España, siempre y cuando no se les condene en un juicio, lo cual genera antecedentes penales que complicarían su deseo de residir legalmente en el país.
Efecto colateral de la lentitud en los juzgados
El origen de la avalancha de peticiones radica en el propio Real Decreto de Sánchez, destinado a facilitar la regularización masiva excluye a aquellos inmigrantes en situación irregular que tengan antecedentes penales en los últimos cinco años.
Además, otros reclusos que ya tienen condenas firmes y están cumpliendo penas han comenzado a gestionar los documentos necesarios para residir en España, una vez que finalicen sus penas gracias a los recovecos legales que sus defensas detectaron en la normativa.
Nueva ‘ruta turca’ de inmigración ilegal: de la patera, a entrar por tierra por Irún y La Junquera
Un flujo continuo de magrebíes vuelan de Argel a Estambul, entran ilegalmente en el espacio Schengen y siguen por carretera hacia España
La Policía Nacional de Extranjería y Fronteras alertó a Interior que, tras la publicidad de la regularización masiva de ilegales por Sánchez, se detectó un nuevo patrón de entrada irregular en España, conocido como la ruta turca.
El nuevo método consiste en que los inmigrantes magrebíes, principalmente de Argelia y algunos marroquíes, viajan en avión hasta Estambul, un viaje asequible y legal a un destino con conexiones internacionales accesibles, y desde allí emprenden un trayecto por carretera que suele pasar por Bulgaria, donde entran ilegalmente.
En Bulgaria los controles fronterizos resultan menos estrictos y fáciles de saltarse; una vez dentro del espacio Schengen, ya convertidos en emigrantes ilegales, viajan libremente por tierra por toda Europa, sin fronteras internas, hacia el norte de España, donde entran principalmente a través de los pasos de Irún, en Guipúzcoa, y La Junquera en Gerona.












