Fuentes de la Guardia Civil confirman varios casos en los diez primeros días desde la imposición del dispositivo a los conductores españoles
Apenas diez días después de que la baliza V16 se convirtiera en obligatoria para señalizar averías y accidentes en las carreteras españolas, la picaresca encontró una vía rápida para actuar. Fuentes de la Guardia Civil registraron varios casos de operadores de grúas pirata, ajenos a las compañías aseguradoras, que acudieron a remolcar vehículos averiados señalizados con este dispositivo luminoso cuando no les correspondía prestar el servicio.
La actualización del timo de grúas pirata que aparecen antes que las de las aseguradoras para enganchar vehículos averiados se ha modernizado. Gracias a la imposición de la baliza geolocalizada, los timadores ubican el vehículo averiado y, si lo enganchan, el desprevenido conductor descubre que debe pagar un servicio no solicitado.
Las grúas pirata consultan la geolocalización
El timo se activa cuando un conductor sufre una avería, coloca la baliza en el techo del vehículo y la enciende desde el interior. Este gesto envía automáticamente la ubicación al mapa público de la DGT, que los conductores esperan para recibir la asistencia oficial de su aseguradora.
En ese momento, las grúas pirata consultan ese mapa de geolocalización, se presentan en el lugar y aprovechan la situación de vulnerabilidad del conductor. Después, la víctima descubre que debe pagar de su bolsillo entre 170 y 300 euros por el remolque, ya que la aseguradora no cubre el servicio no solicitado.
Las aseguradoras envían a los conductores la matrícula de la grúa que acudirá
«Aprovechan el desamparo del conductor, que en esa situación firma cualquier cosa», explicó la portavoz de Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC) a El Periódico . La portavoz confirmó además que ya le consta al Instituto Armado la existencia de varios casos de timos por ese procedimiento.
Las compañías aseguradoras y la Unión Española de Entidades Aseguradoras (Unespa) recordaron que envían previamente a sus clientes datos como el nombre o la matrícula de la grúa que acudirá. Por eso, subrayaron que existe «parte de responsabilidad del conductor» si acepta ayuda sin verificar esa información.












