El invierno ha golpeado con una contundencia implacable a la geografía española, y lo ha hecho dejando al descubierto las vergüenzas de un Ejecutivo que prefiere gastar en propaganda antes que en el mantenimiento de nuestras arterias de comunicación.
La borrasca Ingrid está azotando con fuerza gran parte del país, provocando el cierre de carreteras, el aislamiento de poblaciones enteras y la activación de alertas rojas por nevadas y lluvias torrenciales que amenazan con desbordar cauces fluviales.
Por si fuera poco, los servicios meteorológicos ya advierten de que la borrasca Joseph tomará el relevo a partir del lunes, prometiendo una nueva semana de caos climático y desatención oficial.
La situación en las carreteras es dantesca. Cientos de conductores han quedado atrapados en diversos puntos de la Red de Carreteras del Estado, gestionada por un Ministerio de Transportes que parece más centrado en defender a sus ministros que en desplegar máquinas quitanieves allí donde son necesarias. La falta de previsión de la Dirección General de Tráfico (DGT), coordinada bajo el paraguas de un Gobierno que presume de «previsión», ha dejado a miles de familias a merced del frío en plena autopista. ¿Dónde está la inversión en infraestructuras que Pedro Sánchez prometió tras las pasadas tragedias de la DANA? La respuesta, como siempre, se ha diluido en el fango de la burocracia y las promesas incumplidas.
Nieve, frío y alertas por todo el país ante la llegada de Joseph
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha sido clara: el peligro no ha pasado. Con Ingrid aún barriendo el tercio norte y el centro peninsular, los avisos por fenómenos meteorológicos adversos son una constante. Sin embargo, advertir no es suficiente si las infraestructuras no están preparadas para soportar el embate de los elementos. Los puentes inundables, las vías sin drenaje adecuado y los sistemas eléctricos obsoletos en zonas rurales son solo algunos de los síntomas de una España que se desmorona mientras el presidente habla de «despotismo transatlántico» para no hablar de las grietas que tiene bajo sus pies.
El impacto de Joseph
El impacto de Joseph se prevé todavía más severo, ya que llegará con suelos saturados y una red hidráulica que pide auxilio. Los agricultores, que ya sufren la asfixia de las políticas de este Gobierno, ven ahora cómo sus cosechas y explotaciones están en riesgo por la falta de inversión en embalses y sistemas de canalización modernos. La dejadez es absoluta, y los ciudadanos se preguntan si este temporal será aprovechado de nuevo por el Ejecutivo de Sánchez para echarle la culpa al «cambio climático» y así eludir su responsabilidad directa en la falta de Protección Civil y medios de emergencia suficientes.
Esta crisis meteorológica no es un hecho aislado, sino que se suma a un historial de negligencias que está costando muy caro a los españoles. No podemos olvidar el reciente caos ferroviario en Adamuz, donde la falta de mantenimiento y seguridad se cobró decenas de vidas. Ahora, con Ingrid bloqueando los accesos y Joseph en camino, el temor a que la red de transportes colapse definitivamente es palpable en cada estación y cada puerto de montaña.
¿Dónde están las inversiones prometidas por el sanchismo?
Cada vez que hay una catástrofe o un temporal de gran magnitud, el discurso de La Moncloa es el mismo: solidaridad, unidad y promesas de reconstrucción. Pero la realidad es que el dinero llega tarde o nunca llega, mientras que los impuestos para «transición ecológica» no dejan de subir. Los españoles pagan peajes y tasas por unos servicios que fallan sistemáticamente cuando el tiempo se complica. La gestión de estas borrascas es el fiel reflejo de un país que gasta en asesores y ministerios superfluos lo que debería estar invirtiendo en quitanieves, mantenimiento de taludes y refuerzo de las líneas eléctricas.
No hay nada puntual en que España se paralice cada vez que nieva o llueve fuerte
La indignación crece al ver cómo la borrasca Joseph, lejos de ser tratada con la seriedad que requiere una alerta máxima, es despachada por los portavoces gubernamentales como un «incidente puntual». No hay nada puntual en que España se paralice cada vez que nieva o llueve fuerte; lo que hay es un fracaso estructural coordinado por personas más preocupadas por su imagen pública que por el bienestar de la gente. Mientras Sánchez reivindica a ministros señalados por su incompetencia, el país real tiene que ponerse las cadenas y rezar para que no se corte la luz.
Casos anteriores de mala gestión, como los vistos en la falta de previsión por frío extremo, demuestran que el Gobierno no aprende de sus errores. Su única estrategia es el control de daños mediático, no el control de daños físico en el territorio. Ingrid y Joseph son solo los nombres de dos borrascas, pero para millones de ciudadanos representan el miedo a quedar atrapados en una España que se ha quedado atrás por culpa de una clase política que vive de espaldas a la realidad climática y social del país.
Ingrid está dejando a España tiritando, y Joseph promete rematar la tarea
En resumen, Ingrid está dejando a España tiritando, y Joseph promete rematar la tarea. Frente a esto, el Gobierno de Sánchez solo ofrece palabras huecas y una preocupante falta de recursos en el terreno. La inversión en infraestructuras no es un lujo, es una necesidad de seguridad nacional que este Ejecutivo ha decidido ignorar para financiarse sus campañas ideológicas. Es hora de exigir responsabilidades antes de que el siguiente temporal nos pille, de nuevo, sin nadie al timón.













Lun 26 enero 2026 @ 04:04
El artículo sería impecable si no hubiera de fondo una forma sistemática de apoyar y mantener al PSOE que este medio, al igual que absolutamente todos los medios, tanto los medios socialistas, como los medios peperos e incluso los medios patriotas «casi» independientes (creo que La Bandera es un medio «casi» independiente)
Que el cambio climático (antes llamado «calentamiento global» y tradicionalmente llamado estaciones del año de las cuales Vivaldi compuso su música mas célebre) está destrozando España se convierte en una excusa muy manida cada vez que el tirano y su gobierno la usan, y muy cierto que la seguirán usando mientras abandonan España sin mantenimiento alguno.
Todo el artículo es riguroso excepto en un problema endémico de todos los medios de comunicación españoles: olvidan la historia criminal del PSOE, que desde su nacimiento aborrece de la democracia, de la libertad y del pluralismo político, y se abraza al delito, la corrupción y en algunos casos al crimen «de estado». Los medios olvidáis eso, y a veces sin daros cuenta, le apoyáis sistemáticamente mediante el uso de la torsión del lenguaje: cuando habláis del PSOE, no decís claramente PSOE, sino que decís el término temporal para esconder al PSOE, ahora habláis de «sanchismo» como en otras épocas se habló de «zapaterismo», «felipismo» o de «guerrismo»
Algún día habrá elecciones y si el imperio manipulador socialista no lo impide, podríamos librarnos del tirano, España podría recuperar un poco de dignidad y respeto, el PSOE caería mucho, poco o muy poco, y comenzaría una nueva época, en la que en el PSOE buscarían nuevo líder (de hecho creo que ya lo están buscando) a la espera de un «lavado de cara» del PSOE (favorecido por esos conceptos que reducen la historia criminal del PSOE a un «ismo» de esos que esconden que el PSOE siempre ha sido antiespañol, anti democrático y liberticida. Una vez «muerto el sanchismo» y salvado el PSOE se volverá a hablar del «PSOE bueno» y con el tiempo y ese lavado de cara, el PSOE volverá a gobernar y se creará un «ismo» aún peor que ocultará el verdadero culpable que es el PSOE. Porque no nos engañemos, el PSOE sigue y seguirá in crescendo su historia criminal. Todos sabemos que el «felimpismo» fue malo, solo superado por el «guerrismo» que a su vez lo superó el «zapaterismo» y dio origen al actual «sanchismo» y si seguimos utilizando esos «ismos» para ocultar al PSOE «bueno» surgirá otro «ismo» probablemente mucho peor que el actual «sanchismo» y que llegado el caso hará mucho mas daño a España de lo que está haciendo actualmente el tirano, su familia y su partido que es como yo digo el Partido de los que Siempre Odian España» (PSOE)