La Comisión Europea de Von der Leyen seguirá con su hipocresía climática
La polémica sobre la hipocresía climática de la Unión Europea resurge. Según información publicada por Politico, la UE tiene previsto invertir hasta 16 millones de euros en los próximos cuatro años para cubrir los desplazamientos en jets privados de sus principales responsables. Este presupuesto incluye un contrato de 15,67 millones de euros para servicios de “transporte aéreo no programado tipo taxi”, que beneficiará a la Comisión Europea, el Parlamento, el Consejo y el Servicio Europeo de Acción Exterior.
El aumento es significativo: un 50% más que el presupuesto anterior, que rondaba los 12 millones de euros entre 2016 y 2021, lo que evidencia un crecimiento notable en el gasto destinado a vuelos de lujo oficiales.
La justificación de la Comisión Europea: seguridad y urgencia
Desde la Comisión Europea defienden esta medida argumentando que el incremento responde a “un contexto geopolítico más complejo y la mayor volatilidad internacional”, lo que genera la necesidad de viajes de última hora. Además, mencionan que el aumento de los precios del combustible y fletes influye en el coste total.
Los funcionarios europeos sostienen que los jets privados solo se usan cuando los vuelos comerciales no son compatibles con las agendas oficiales, por motivos de seguridad o urgencia, especialmente en zonas de conflicto. Sin embargo, el contrato lleva más de un año publicado sin adjudicarse, y el anterior se prorrogó hasta junio, lo que evidencia la prioridad de garantizar este servicio exclusivo para la élite de Bruselas.
Críticas desde los grupos verdes y ONG
La noticia ha generado reacciones inmediatas, especialmente entre los partidos verdes y organizaciones medioambientales.
- El eurodiputado Rasmus Andresen calificó la decisión de “vergonzosa” y subrayó que no concuerda con los objetivos climáticos de la UE.
- La ONG Transport & Environment recordó que un jet privado contamina entre cinco y 14 veces más que un vuelo comercial, y hasta 50 veces más que el tren por pasajero.
- La eurodiputada Tilly Metz aseguró que es “escandaloso e irresponsable” aumentar el gasto en jets privados en plena crisis climática y financiera.
Doble estándar de la UE en materia climática
Mientras la Unión Europea impone el Green Deal, impuestos al carbono, restricciones a vuelos comerciales y campañas como la del “vergüenza de volar”, sus líderes mantienen la libertad de contaminar sin límites. Esta contradicción resalta en un contexto en el que Bruselas presume de liderar la transición hacia una sociedad climáticamente neutra, pero al mismo tiempo asigna millones de euros a uno de los medios de transporte más contaminantes del planeta.
La falta de transparencia y la ausencia de rendición de cuentas sobre las emisiones de estos vuelos refuerzan la percepción de doble moral: mientras los ciudadanos deben asumir sacrificios, los funcionarios europeos viajan con total comodidad y coste público.
Impacto en la credibilidad de las políticas climáticas
Esta revelación alimenta el escepticismo ciudadano sobre la política ambiental de la UE. En un momento en que se presiona a la aviación comercial para reducir emisiones y se flexibilizan normas de CO₂ para automóviles por “competitividad”, la élite de Bruselas asegura sus desplazamientos en jets privados.
El mensaje que se transmite es claro: las normas climáticas son para los demás, mientras que los líderes europeos disfrutan de privilegios que contradicen sus propias políticas. Esta hipocresía pone en entredicho la credibilidad de las instituciones europeas y refuerza la sensación de injusticia entre los ciudadanos.












