Nigeria encabeza la lista de los países más letales, registrando 3.490 asesinatos, un aumento desde los 3.100 del año previo
La persecución contra los cristianos alcanzó niveles alarmantes en 2025, con un total de 4.849 fieles asesinados por su creencia religiosa en todo el planeta.
Este dato representa un incremento de 373 casos respecto al periodo anterior, según revela la Lista Mundial de la Persecución 2026 (LMP), un informe anual elaborado por la organización Puertas Abiertas, dedicada a apoyar a comunidades cristianas oprimidas.
El documento, presentado recientemente, destaca que más de 388 millones de cristianos enfrentan altos niveles de discriminación y violencia, afectando a uno de cada siete creyentes globalmente. En los 50 países con persecución «muy alta o extrema», unos 315 millones de personas sufren estas condiciones.
África subsahariana emerge como la región más violenta, con una puntuación de 16,7 en el índice de agresión, impulsada por conflictos en Sudán, Nigeria y Mali.
Nigeria, el país más letal
Nigeria encabeza la lista de los países más letales, registrando 3.490 asesinatos, un aumento desde los 3.100 del año previo. Grupos extremistas como Boko Haram y Fulani radicales han intensificado ataques contra comunidades cristianas, forzando desplazamientos masivos y destruyendo iglesias.
En total, miles de templos fueron atacados o cerrados en 2025, mientras que el número de cristianos arrestados o desplazados superó las cifras anteriores.
El caso de Siria
Un caso destacado es Siria, que regresa al top 10 de la LMP por primera vez desde 2017, ocupando el puesto 6 con una puntuación de 90/100. Tras el colapso del régimen de Bashar al-Asad y el ascenso del grupo yihadista Hay’at Tahrir al-Sham (HTS), 27 cristianos fueron asesinados, y numerosos templos, escuelas y cementerios sufrieron daños.
Un atentado suicida contra la iglesia ortodoxa griega de Mar Elias en Damasco dejó 22 muertos y más de 60 heridos. La nueva Constitución impone la sharía como base legal, restringiendo gravemente la libertad religiosa. En barrios cristianos de la capital, grupos armados exigen conversión al islam o el pago de la jizya, un impuesto religioso.
Corea del Norte, el país más opresor
Corea del Norte mantiene su posición como el país más opresor desde 2002 (excepto en 2022), donde no existe libertad de religión, reunión ni expresión, obligando a los cristianos a vivir en total clandestinidad. China, por su parte, alcanzó una puntuación récord de 79, con nuevas leyes que prohíben aplicaciones bíblicas en móviles y exigen apoyo al Partido Comunista.
Esto ha generado una «crisis generacional crítica«, ya que restringe la divulgación religiosa entre menores, llevando a congregaciones secretas de apenas 10-20 personas. En septiembre de 2025, se publicaron 18 normas que vetan contenidos religiosos en redes sociales y prohíben recaudación de fondos.
Argelia, Afganistán y Libia
Otros países como Argelia destacan por el cierre sistemático de iglesias protestantes desde 2018, dejando a más del 75% de los cristianos sin contacto con su comunidad. Afganistán y Libia han bajado en la clasificación, pero Puertas Abiertas advierte que esto no indica mejora, sino una adaptación forzada a la extrema cautela para sobrevivir.
Además, la violencia sexual y los matrimonios forzosos contra mujeres y niñas cristianas aumentaron un 32%, con cifras subregistradas debido al estigma y el miedo. «La persecución cristiana ha aumentado en los 33 años de informes de Puertas Abiertas», señala el documento, enfatizando la necesidad de atención global.
Este informe subraya una tendencia alarmante: la fe cristiana se convierte en un riesgo mortal en regiones dominadas por extremismo islámico, autoritarismo estatal o conflictos étnicos. Organizaciones como Puertas Abiertas llaman a la comunidad internacional a intervenir para proteger estos derechos fundamentales.












