Los testigos desaparecidos incluyen un inspector de Hacienda que actuó como perito durante la instrucción y cuatro funcionarios de la propia Diputación
Nos hacemos de un interesante artículo del director de ESdiario, Benjamín López, relacionado con el hermanísimo del presidente, David Sánchez, y la serie de testigos fantasma a un mes del esperado juicio.
Y es que cinco testigos clave en el caso del hermano de Sánchez se desvanecen, complicando un proceso lleno de sombras
A menos de dos meses para que David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno, se siente en el banquillo de la Audiencia Provincial de Badajoz, el caso que afecta directamente a la familia Sánchez ha dado un vuelco preocupante. Cinco testigos fundamentales han pasado a ser ilocalizables, según ha podido confirmar ESdiario.
El juicio, fijado para comenzar el 28 de mayo de 2026, involucra a once acusados, entre ellos David Sánchez Pérez-Castejón —conocido artísticamente como David Azagra— y el ex presidente de la Diputación de Badajoz, Miguel Ángel Gallardo.
Prevaricación y tráfico de influencias
Se les acusa de presuntos delitos de prevaricación administrativa y tráfico de influencias por la creación a medida y contratación irregular del hermano del presidente como coordinador de conservatorios.
Los testigos desaparecidos incluyen un inspector de Hacienda que actuó como perito durante la instrucción y cuatro funcionarios de la propia Diputación de Badajoz.
Sus direcciones registradas en las actuaciones judiciales han resultado obsoletas, imposibilitando al tribunal cursar las citaciones preceptivas. Ante esta situación insólita, la Audiencia ha emitido una diligencia de ordenación exigiendo a fiscalía, acusaciones populares y defensas que faciliten de forma urgente el paradero actual de estos testigos.
Intento de camuflar el domicilio
Este episodio llega apenas semanas después de que el propio David Sánchez intentara camuflar su domicilio real utilizando el de su abogado, lo que obligó al tribunal a requerirle personalmente su dirección. Tuvo que personarse en Badajoz para recoger la citación.
En un procedimiento ya marcado por las sospechas de influencias políticas y opacidad, la “desaparición” de estos testigos clave genera inevitables interrogantes. ¿Se trata de mera casualidad o de una maniobra para dilatar el proceso y enturbiar la verdad? ¿Por qué, después de años de instrucción, los domicilios de funcionarios públicos y un perito de Hacienda figuran tan desactualizados?
Silencio del Sanchismo
Mientras tanto, los altavoces mediáticos afines al Gobierno guardan un silencio atronador. El gran escándalo no es solo el presunto enchufismo de David Sánchez, que habría cobrado cientos de miles de euros sin desempeñar adecuadamente sus funciones. Es cómo elementos esenciales del proceso judicial se esfuman cuando el caso toca directamente a la familia del inquilino de Moncloa.
La justicia debe avanzar sin cortapisas ni fantasmas. En mayo, Badajoz puede convertirse en el escenario donde se dilucide si en España todos somos iguales ante la ley… o no.












