Saltar el contenido

Guerra interna en ERC por el pulso de Rufián mientras la dirección admite que va por libre y espera que se desgaste

La crisis interna en ERC por Gabriel Rufián ya no se susurra en los pasillos. Se verbaliza. Dirigentes del partido piden abiertamente “parar ya los pies” al portavoz en el Congreso mientras la dirección que lidera Oriol Junqueras opta por dejarlo avanzar… hasta que se estrelle.

El choque no es menor. Está en juego el rumbo estratégico del partido y su identidad.

Crece el malestar en ERC por la ofensiva de Rufián

https://e01-elmundo.uecdn.es/assets/multimedia/imagenes/2024/06/11/17180940529238.jpg

4

El protagonista del pulso es Gabriel Rufián, que ha vuelto a agitar el tablero proponiendo un frente amplio de izquierdas a nivel estatal para frenar un eventual bloque PP Vox.

La iniciativa, sin embargo, no ha sido consensuada con la dirección. Así lo admiten desde la propia formación. Y eso ha encendido las alarmas.

Altos cargos del partido denuncian que el portavoz “no hace partícipe a la dirección ni al grupo parlamentario de absolutamente nada” y que actúa con una lógica personalista. Algunos van más allá: creen que Rufián “se siente insustituible” y que considera que ERC “se le ha quedado pequeña”.

Junqueras deja correr el órdago

Al frente del partido está Oriol Junqueras, que por ahora mantiene una estrategia de contención. Desde la cúpula se transmite tranquilidad: “No sufrimos porque Gabriel se vaya. Gabriel es ERC y ERC es Gabriel”.

Traducido: no habrá choque frontal… de momento.

Fuentes internas sostienen que Junqueras prefiere dejar que el debate se enfríe solo. Confían en que la falta de apoyos externos termine por diluir la propuesta.

Porque el problema para Rufián no solo está dentro.

Portazos de Bildu y BNG al frente amplio

La idea de un frente estatal de izquierdas no ha generado entusiasmo entre posibles aliados. Bildu y BNG ya han mostrado reservas. Y dentro del propio partido, la secretaria general Elisenda Alamany marcó límites claros: coaliciones sí, pero no para diluir el proyecto soberanista en unas generales españolas.

ERC insiste en que su proyecto es catalán, de izquierdas y soberanista. Y que no contempla convertirse en una “amalgama de izquierdas españolas”.

Ese es el núcleo del conflicto.

¿Ambición estratégica o salto al vacío?

Rufián ha defendido que la amenaza de una mayoría amplia de PP y Vox no se frena “con siglas”, sino con una candidatura unitaria. Incluso ha llegado a insinuar que quizá tenga “0 por ciento de apoyo político”, pero confía en su respaldo popular.

Esa afirmación ha sido leída dentro de ERC como un desafío directo.

Algunos dirigentes consideran que el portavoz está midiendo fuerzas, tanteando su capital político más allá del partido. Otros creen que simplemente busca marcar perfil propio ante una posible repetición electoral.

Pero la dirección no parece dispuesta a cambiar el ADN del partido.

La dirección admite que no hay consenso

Desde ERC reconocen que “las reflexiones de Rufián no han sido consensuadas”. Aunque intentan restarle dramatismo, lo cierto es que la fractura estratégica es evidente.

El partido defiende que:

  • No habrá dilución de siglas en unas generales.
  • Las alianzas estratégicas tradicionales con fuerzas vascas o gallegas no implican coalición estatal.
  • La extrema derecha se combate con estructura propia, no con renuncias identitarias.

Junqueras, según fuentes internas, ya habría hablado con distintas formaciones y no existe consenso para avanzar en el frente que plantea Rufián.

Eso deja al portavoz en una posición delicada.

¿Se irá Rufián de ERC?

En privado, varios dirigentes ven improbable que abandone el partido. Argumentan que solo lo haría si tuviera una plataforma electoral alternativa viable.

El cálculo es sencillo: sin estructura propia, su margen de maniobra es limitado.

Por eso en la cúpula creen que acabará “modulando el discurso” y que el debate se apagará con el tiempo.

La apuesta de Junqueras parece clara: no confrontar, no sobreactuar y dejar que la realidad política marque los límites.

ERC busca revitalizarse tras perder la Generalitat

El trasfondo no es menor. ERC intenta recomponerse tras la pérdida de la Generalitat en 2024 y los últimos sondeos apuntan a una leve recuperación.

En ese contexto, abrir una guerra interna pública puede resultar letal.

El dilema es evidente:

  • Frenar a Rufián y asumir un choque interno.
  • O dejarlo avanzar y arriesgar una erosión del proyecto soberanista.

Por ahora, la dirección opta por la segunda vía.

Pero el ruido no cesa.

Y cuando un portavoz con proyección estatal lanza una propuesta sin consenso interno, el debate ya no es ideológico. Es de liderazgo.

Deja tu respuesta