Saltar el contenido

Detenido un guardia civil y seis trabajadores de la ITV de Ondara por cobrar comisiones para aprobar coches en mal estado

El agente, destinado en Valencia, confesó haber participado en una trama que permitía superar la inspección técnica a vehículos con graves deficiencias mecánicas a cambio de dinero.

Una red de sobornos dentro de la ITV

La Guardia Civil ha detenido a uno de sus propios agentes y a seis trabajadores de la estación de ITV de Ondara (Alicante) por presuntamente cobrar comisiones a cambio de aprobar vehículos en mal estado.

Según fuentes de la investigación, la trama permitía que coches con defectos graves o muy graves superaran la inspección técnica sin los controles reglamentarios.

La operación, dirigida por la Comandancia de Valencia, se inició antes de Navidad, cuando el agente implicado fue arrestado y, durante el interrogatorio, confesó los hechos.

Su declaración y el volcado de su teléfono móvil fueron clave para destapar la red de corrupción que se extendía hasta la estación de Ondara.

“El propio guardia civil reconoció haber cobrado dinero y llevar él mismo vehículos con deficiencias evidentes para que pasaran la ITV sin problemas”, indican fuentes del caso.

El método: sobornos a cambio de aprobados

De acuerdo con la investigación, el modus operandi era sencillo y rentable. El agente actuaba como intermediario, recibiendo comisiones de propietarios o talleres a cambio de garantizar que los vehículos pasaran la inspección sin importar su estado real.

En connivencia con seis empleados de la ITV, los técnicos emitían informes favorables, falsificando los registros de verificación y firmando actas falsas de conformidad.

A cambio, recibían una parte del dinero cobrado por el agente.

La operación: confesión y redada en la ITV

Tras la detención del guardia civil en diciembre, la segunda fase de la operación se ejecutó mes y medio después, cuando un grupo de agentes se desplazó a la estación de ITV de Ondara.

La redada terminó con seis arrestos simultáneos y el colapso temporal del centro de inspección, donde se incautó documentación y equipos informáticos.

Los investigadores aseguran que la trama estaba plenamente estructurada y operaba desde hacía meses, lo que podría haber puesto en circulación decenas de vehículos inseguros para la conducción.

Delitos y situación judicial

El agente y los seis empleados de la ITV están investigados por delitos de falsedad documental y contra la seguridad vial.

Todos ellos quedaron en libertad provisional tras declarar, a la espera de que el Juzgado de Instrucción de Dénia determine su imputación formal.

Fuentes judiciales confirman que la investigación sigue abierta y no se descarta que surjan nuevos implicados, especialmente intermediarios que actuaban desde talleres o gestorías.

Indignación interna en la Guardia Civil

Desde la Comandancia de Valencia se ha trasladado “la máxima repulsa” por los hechos y se ha anunciado la apertura de un expediente disciplinario inmediato al agente detenido.

El cuerpo asegura que el caso “no quedará impune” y subraya que fue la propia Guardia Civil la que inició y lideró la investigación interna.

“No se va a tolerar ningún comportamiento que manche el uniforme”, declaró una fuente del Instituto Armado.

Consecuencias en la ITV de Ondara

La Generalitat Valenciana ha abierto una auditoría técnica extraordinaria sobre la gestión de la estación de Ondara para determinar cuántos vehículos fueron inspeccionados durante el periodo en que operó la trama.

De confirmarse las irregularidades, las inspecciones afectadas podrían quedar anuladas y sus titulares obligados a repetir la ITV de forma gratuita.

El caso ha generado una fuerte polémica en la Marina Alta, donde numerosos conductores denuncian haber sido víctimas indirectas del fraude sin conocerlo.

Deja tu respuesta

Donar

Síguenos