Fuentes policiales lo describen como alguien peligroso, con un patrón de conducta violenta que representa un riesgo constante para la sociedad
En un golpe de suerte para la seguridad ciudadana, la Guardia Civil de La Rioja capturó este martes a un peligroso ladrón marroquí en plena acción delictiva.
El individuo, de 38 años y residente en Nájera, fue sorprendido escondido bajo una manta en el interior de una vivienda, tras forzar una ventana para acceder.
Este arresto se produce en el marco del «Plan contra el Robo en Viviendas y Establecimientos Públicos». Y pone fin temporal a una racha de terror que ha mantenido en vilo a la comunidad riojana.
Todo comenzó con la alerta de un vecino vigilante. Llamó al 062, Central Operativa de Servicios de la Guardia Civil, al ver a un hombre saltando un muro de tres metros de altura cerca de una sucursal de CaixaBank en Nájera.
Oculto de manera improvisada
Inmediatamente, patrullas del Puesto de Cenicero se desplazaron al lugar. Con el permiso del propietario del recinto, los agentes inspeccionaron la propiedad. Allí localizaron al sospechoso en una habitación, oculto de manera improvisada. Al ser descubierto, el hombre marroquí adoptó una actitud agresiva, desafiante y amenazante, lo que obligó a los guardias a proceder con su detención inmediata.
Este no es un delincuente cualquiera. El ladrón marroquí es un multirreincidente con un historial escalofriante. Posee 43 delitos de diversa naturaleza, incluyendo robos con fuerza y otros crímenes violentos, además de 10 infracciones administrativas.
Un viejo conocido
Ha sido detenido o investigado en 14 ocasiones previas, lo que lo convierte en un «viejo conocido» de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
Fuentes policiales lo describen como un individuo peligroso, con un patrón de conducta violenta que representa un riesgo constante para la sociedad. Su método preferido, el «escalo» –escalar muros y forzar entradas–, ha sido utilizado en múltiples ocasiones para saquear hogares y establecimientos.
Colaboración ciudadana
En este sentido, la Guardia Civil destaca la importancia de la colaboración ciudadana para este tipo de operaciones. «Sin la llamada del testigo, este robo podría haber pasado desapercibido».
Tras la detención, se instruyeron las diligencias correspondientes y el sospechoso fue puesto a disposición de la autoridad judicial. Aunque no se recuperaron objetos específicos en esta ocasión, las autoridades confían en que este arresto contribuya a desmantelar posibles redes de delincuencia organizada en la zona.
Por otro lado, este incidente resalta la vulnerabilidad de las zonas residenciales en La Rioja, donde los robos en viviendas han aumentado en los últimos meses. La Guardia Civil insta a los ciudadanos a mantener la vigilancia y reportar cualquier actividad sospechosa.
Mientras tanto, la comunidad de Nájera respira aliviada, aunque con la certeza de que delincuentes como este ladrón marroquí podrían reaparecer si no se mantienen las medidas preventivas. Las investigaciones continúan para determinar si este robo forma parte de una serie más amplia de crímenes en la región.












