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Detenido un menor pakistaní en Álava afín a Estado Islámico preparado para atentar

Nuevo caso de terrorismo yihadista sacude España: fallos en el control de la inmigración ilegal y la permisividad con la radicalización islamista

En un preocupante episodio que pone de manifiesto los fallos en el control de la inmigración ilegal y la permisividad con la radicalización islamista, agentes de la Policía Nacional y la Ertzaintza han detenido en Salvatierra (Álava) a un menor pakistaní de 16 años acusado de pertenencia a organización terrorista, enaltecimiento del terrorismo y autoadoctrinamiento yihadista.

El joven, de origen pakistaní, se autodenominaba «muyahidín»: combatiente del islam radical. Consumía y difundía propaganda del Estado Islámico (DAESH), la organización genocida que sigue inspirando atentados en Occidente.

La detención se precipitó el pasado lunes tras un altercado en su instituto, donde merodeaba con actitud sospechosa portando varias armas blancas, un pasamontañas y otros objetos preparados para un posible ataque.

Material incautado

Fuentes policiales han mostrado imágenes del material incautado: un verdadero arsenal casero que evidencia un avanzado grado de radicalización y la intención clara de cometer un atentado. Tras el arresto, se registró su domicilio familiar, donde se intervino más material informático con contenido extremista.

Este caso confirma la alarmante tendencia de los últimos años: la penetración del integrismo islamista entre menores y jóvenes inmigrantes o de segunda generación, como el de este pakistaní.

Más de cien detenciones por yihadismo

En 2025 España registró un centenar de detenciones por yihadismo, la cifra más alta desde el 11-M, con al menos diez menores implicados en operaciones antiterroristas. El fenómeno de la radicalización online, a través de redes y canales cifrados, permite que jóvenes como este pakistaní se autoadoctrinen sin apenas control, mientras las autoridades luchan contra una amenaza que crece en silencio en barrios y centros educativos.

La Fiscalía de Menores de la Audiencia Nacional ha decretado su ingreso en un centro cerrado y ha ordenado un estudio psiquiátrico. Hoy muchos se preguntan hasta cuándo seguiremos permitiendo la entrada sin filtros de personas procedentes de entornos donde el extremismo es moneda corriente.

Multiculturalismo sin límites

Este menor no llegó a ejecutar su plan gracias a la rápida actuación policial, pero el riesgo es evidente. Mientras el Gobierno mantiene políticas de fronteras porosas y multiculturalismo sin límites, el terrorismo yihadista encuentra terreno fértil para reclutar a los más vulnerables.

La sociedad española exige mano dura, controles estrictos en la inmigración y una respuesta firme contra el adoctrinamiento islamista antes de que sea demasiado tarde.

 

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