«Estados Unidos ya no será un vertedero de criminales ilegales de otros países» ha resaltado la administración republicana
El gobierno de Donald Trump, ha iniciado el envío de inmigrantes ilegales a la base de Guantánamo, en Cuba.
El propósito del presidente estadounidense es habilitar hasta 30.000 camas en la base, reforzando la infraestructura para albergar a extranjeros que han infringido las leyes migratorias y que además han cometido delitos graves en suelo estadounidense.
La portavoz también resaltó que las autoridades de Colombia y Venezuela han aceptado colaborar en la repatriación de sus ciudadanos detenidos en Estados Unidos, permitiendo una mayor eficacia en la política migratoria de deportaciones.











