Un salón de juegos de Algeciras vivió una escena digna de película. Dos hombres lograron ganar más de 10.000 euros en apenas tres horas tras manipular una ruleta electrónica. Lo que parecía una racha imposible terminó destapando un fraude perfectamente calculado.
La Policía Nacional ha detenido a los dos implicados en una operación bautizada como Esfera.
Tres horas bastaron para llevarse más de 10.000 euros

Los hechos ocurrieron en un salón recreativo de Algeciras. El responsable del establecimiento detectó movimientos sospechosos en una de las máquinas y presentó denuncia ante la Policía Nacional.
Las ganancias eran demasiado constantes. Demasiado rápidas.
Tras analizar las imágenes y el funcionamiento del dispositivo, los investigadores comprobaron que la ruleta había sido manipulada desde el interior.
En solo tres horas, los implicados acumularon premios superiores a 10.000 euros.
Así manipulaban la ruleta
Según la investigación, el modus operandi era sencillo pero efectivo.
Los detenidos utilizaban utensilios específicos preparados para acceder al interior de la máquina. Una vez dentro, alteraban el mecanismo para que el número premiado coincidiera con sus apuestas.
No se trataba de azar. Era cálculo.
El engaño no fue improvisado. Requirió conocimiento técnico y preparación previa.
Dos detenidos en Algeciras y Parla

La operación culminó con la detención de dos hombres de 42 y 43 años.
Uno fue arrestado en Algeciras. El segundo cayó en Parla, en la Comunidad de Madrid.
Ambos han sido puestos a disposición judicial como presuntos autores de un delito de estafa.
Un fraude que pone el foco en la seguridad de las máquinas
El caso ha reabierto el debate sobre la seguridad en salones de juego y la vulnerabilidad de ciertos dispositivos electrónicos.
Aunque no es habitual que se detecten manipulaciones de este tipo, cuando ocurren pueden generar pérdidas significativas en pocas horas.
La rapidez del fraude demuestra que los responsables conocían bien el funcionamiento interno de la máquina.
La pregunta ahora es inevitable: ¿cuántos intentos similares no se detectan a tiempo?
En esta ocasión, la sospecha del responsable del local fue clave para frenar la estafa antes de que las pérdidas fueran mayores.











