José Ignacio Munilla y Jesús Sanz critican la regularización masiva del Gobierno y exigen medidas realistas en vez de políticas populistas
Tras el aplauso a Sánchez de la Conferencia Episcopal, los obispos José Ignacio Munilla, de Orihuela-Alicante, y Jesús Sanz, de Oviedo, publicaron mensajes en la red social X donde cuestionaron el real decreto que permite la regularización masiva de inmigrantes, una decisión que el Gobierno aprobó este martes en pacto con Podemos.
Ambos prelados se pronunciaron contra la medida y marcaron distancia con la postura oficial de la Conferencia Episcopal Española, cuyo presidente Luis Argüello la valoró como un reconocimiento de la dignidad humana, aunque reconoció que quizás se impulsó por un momento de oportunidad política.
Desacuerdo abierto con la línea oficial de la Iglesia
José Ignacio Munilla comparó la regularización con la subida de pensiones incluida en el decreto ómnibus y afirmó que ambas responden a estrategias para lograr otros fines, lo que demuestra desprecio hacia pensionistas e inmigrantes, a quienes los gobernantes utilizan como moneda de cambio.
El obispo defendió que la mayoría de españoles comparte una conciencia ética que pide dignificar a los jubilados y facilitar la regularización de aquellos inmigrantes que trabajan honradamente, al tiempo que rechazó la alternativa de caza y expulsión como ocurre en Estados Unidos.
Munilla criticó además que se adopten decisiones de tanta importancia por la puerta de atrás, ya que eso evita el diálogo parlamentario necesario y elimina los matices convenientes.
Medidas sensatas en lugar de populismo y demagogia
Jesús Sanz comenzó su mensaje citando el evangelio de Mateo: «Fui extranjero y me acogisteis», y reconoció que los inmigrantes reciben una acogida agradecida. Sin embargo, planteó una pregunta clave: «¿Cuántos podemos asumir?».
A continuación, afirmó que «todos no caben y hay que establecer medidas sensatas, no populistas ni demagógicas, para acoger a los posibles descartando a cuantos extrañamente se nos cuelan».
El obispo defendió así una acogida limitada y razonable que evite excesos demagógicos. Mientras el arzobispo de Sevilla José Ángel Saiz apoyó abrir las puertas al hermano necesitado, estos dos prelados insisten en que la regularización masiva requiere límites claros para resultar viable y justa












