El desastre económico del gobierno de Sánchez hace que haya muchos salarios por debajo del IMV
El aumento de las ayudas públicas en España ha alcanzado un punto en el que miles de familias perciben más ingresos que una gran parte de los trabajadores asalariados. La reciente actualización del Ingreso Mínimo Vital (IMV), aprobada por el Congreso esta semana, ha elevado la cuantía de esta prestación, situándola al nivel o incluso por encima de los salarios de millones de empleados en el país.
Con esta última revalorización del IMV, que supone un incremento del 11,4%, una familia compuesta por dos adultos y dos menores puede recibir hasta 1.393 euros al mes. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), aproximadamente un 25% de los trabajadores en España tienen ingresos por debajo de esta cifra, con salarios que en los tramos más bajos apenas alcanzan los 1.280 euros mensuales.
Comparación entre IMV y salarios en España
Si bien no se trata de una comparación directa —el Ingreso Mínimo Vital se calcula por hogar y el salario corresponde a un individuo—, diversos economistas advierten que la creciente cuantía de las prestaciones sociales se está acercando cada vez más a los ingresos que ofrece el mercado laboral. Actualmente, alrededor de 5,5 millones de trabajadores perciben sueldos próximos a estas cifras.
El debate se intensifica en un contexto donde el sistema de protección social español no reduce la pobreza con la misma eficacia que otros países europeos. Según un estudio del Instituto de Estudios Económicos, basado en datos de Eurostat, las transferencias públicas disminuyen la tasa de hogares en riesgo de pobreza en España en poco más de seis puntos porcentuales. Este porcentaje está por debajo de la media de la eurozona, que alcanza el 8,5%, y lejos de países como Francia, donde la reducción llega al 10%, o Irlanda, que supera el 13%.
Críticas al diseño del sistema de ayudas
Para varios especialistas, el problema no está en la existencia de ayudas, sino en su diseño. Gregorio Izquierdo, director general del Instituto de Estudios Económicos, señala que el sistema español presenta un exceso de prestaciones superpuestas que no están coordinadas. La combinación de subsidios de distintos niveles administrativos puede generar situaciones en las que los ingresos procedentes de ayudas públicas igualan o incluso superan ciertos salarios.
Los expertos coinciden en que el objetivo de estas políticas debería ser facilitar la transición al empleo, no solo garantizar ingresos. Jesús Fernández-Bravo, presidente de Economistas Asesores Laborales del Consejo General de Economistas, destaca que las ayudas deben incluir mecanismos efectivos que permitan reincorporar a los beneficiarios al mercado laboral.












