«Llegará un día que pasará algo grave como con el ferrocarril» afirman
El estado de las presas en España vuelve a situarse en el centro del debate público. Según datos de la Dirección General del Agua del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, aproximadamente el 60% de estas infraestructuras hidráulicas requiere actuaciones urgentes de seguridad.
Este diagnóstico coincide con las advertencias reiteradas de ingenieros, técnicos y sindicatos, que alertan del deterioro progresivo acumulado durante décadas por falta de inversión y planificación. En un escenario marcado por lluvias torrenciales y fenómenos meteorológicos extremos cada vez más frecuentes, la preocupación es creciente.
Infraestructuras envejecidas y mantenimiento insuficiente
Uno de los principales problemas detectados es el envejecimiento de los sistemas de auscultación, es decir, los dispositivos que monitorizan el comportamiento estructural de las presas y permiten detectar posibles anomalías.
Muchos de estos equipos tienen entre 40 y 50 años de antigüedad, y en algunos casos presentan fallos o han quedado obsoletos. Según expertos del sector:
- El 65% de las presas necesita renovar sus sistemas de control.
- El 30% requiere intervenciones estructurales.
- Cerca del 50% demanda trabajos de rehabilitación.
- Más de 170 infraestructuras presentan deficiencias en los desagües de fondo.
- Alrededor de 160 presas estatales no cumplen actualmente los coeficientes de seguridad originales.
Además, entre 25 y 30 presas presentan carencias incluso en condiciones normales de funcionamiento, lo que incrementa la vulnerabilidad ante episodios de crecida.
El aviso del CSIF y la petición de refuerzos
El sindicato Central Sindical Independiente y de Funcionarios ha calificado la situación como “crítica” y ha solicitado una reunión urgente con la ministra Sara Aagesen para abordar soluciones inmediatas.
Entre sus principales demandas destacan:
- Refuerzo de plantillas técnicas.
- Incremento del presupuesto destinado al mantenimiento.
- Planificación estratégica a largo plazo.
- Revisión integral del estado de la red estatal.
Según denuncian, la falta de personal especializado dificulta la gestión adecuada de las presas y limita la capacidad de supervisión preventiva.
Presas de categoría A: riesgo potencial para la población
En España existen alrededor de 292 presas estatales catalogadas como categoría A, lo que implica que un eventual colapso afectaría a importantes núcleos de población.
Aunque los especialistas subrayan que el riesgo de rotura en condiciones normales es bajo, la reducción de los márgenes de seguridad aumenta la probabilidad de incidentes en situaciones extremas, especialmente ante lluvias intensas o avenidas extraordinarias.
A ello se suma la escasa información pública sobre más de 600 presas concesionadas, algunas gestionadas por entidades con recursos limitados para afrontar inversiones de modernización.
El caso de la presa de Forata en Valencia
Un ejemplo reciente que ha reavivado la preocupación es la presa de Presa de Forata, situada en la provincia de Valencia.
Durante el episodio de lluvias intensas de 2024, el embalse registró un aumento significativo de caudal que puso a prueba su capacidad de evacuación. La situación obligó a activar protocolos de emergencia y evacuación, en un contexto donde el plan obligatorio aún no estaba plenamente implantado.
Dos años después, técnicos del sector denuncian que parte de los problemas estructurales detectados continúan sin resolverse y que algunos procesos de licitación para revisiones de seguridad han quedado desiertos.
Inversión hidráulica: ¿prioridades mal enfocadas?
Otro de los puntos clave del debate es el destino de los fondos públicos. Aunque el presupuesto para obra hidráulica supera los mil millones de euros, solo una parte reducida se destina directamente al mantenimiento y modernización de presas.
Mientras se financian actuaciones como restauración de cauces o eliminación de pequeños azudes, los expertos advierten de que la conservación de grandes infraestructuras estratégicas no está recibiendo la atención necesaria.
Esta situación podría comprometer la resiliencia del sistema hidráulico nacional ante el cambio climático.
Cambio climático y política hidráulica: la necesidad de un plan integral
El aumento de fenómenos meteorológicos extremos obliga a replantear la política hidráulica en España. Ingenieros y especialistas coinciden en la necesidad de:
- Modernizar los sistemas de auscultación.
- Realizar auditorías técnicas periódicas obligatorias.
- Incrementar la inversión en mantenimiento preventivo.
- Reforzar la plantilla técnica especializada.
- Priorizar la seguridad en la planificación presupuestaria.
Sin un plan integral que aborde de forma estructural el estado de las presas en España, el riesgo de una emergencia de gran magnitud podría aumentar en los próximos años.












