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El argelino que degolló a su mujer e hija en Castellón ideó un plan para hacer creer que se trataba de un crimen «racista»

La Guardia Civil afirma que diseñó una estrategia para desviar la investigación de los hechos

La Guardia Civil ha detenido a un hombre de origen argelino como presunto autor del asesinato de su expareja y de la hija de esta en la localidad de Xilxes, Castellón. Según las investigaciones, el detenido habría planeado cuidadosamente el crimen para hacer parecer que se trataba de un ataque con motivación racista, intentando desviar la atención de las autoridades.

El sospechoso, identificado como Abdelkader B., de 39 años, habría manipulado mensajes y fotografías para simular que había descubierto los cuerpos accidentalmente. El Grupo de Homicidios de la Guardia Civil señala que esta estrategia formaba parte de su coartada antes de que la investigación lo situara directamente como principal sospechoso.

La delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé, confirmó la detención y destacó la rapidez de la labor policial en Castellón. Actualmente, el sospechoso permanece en dependencias de la Guardia Civil mientras se completan los trámites judiciales para su puesta a disposición.

Un doble asesinato que conmociona Xilxes

Los hechos han generado gran impacto en esta localidad costera de aproximadamente 3.200 habitantes. Las víctimas, madre e hija, ambas sordomudas desde su nacimiento, vivían solas cerca del Ayuntamiento. La menor, que podía comunicarse mediante un dispositivo auditivo, fue vista por última vez junto a su madre en un supermercado del municipio.

Según la investigación, tras cometer los asesinatos, el presunto agresor utilizó el teléfono de la mujer para enviar imágenes a distintos contactos, incluyendo una foto del cuerpo de la niña y otra de un encapuchado, que simulaba ser un tercero. Los agentes comprobaron que esta última imagen provenía de un vídeo de TikTok que mostraba un símbolo de carácter xenófobo.

El objetivo, según los investigadores, era hacer parecer que el crimen respondía a un ataque de odio, incluso llegando a implicar al jefe de la Policía Local, quien alertó de inmediato a la Guardia Civil. La investigación se centró en el entorno cercano de la víctima, destacando a su expareja, que contaba con antecedentes de violencia de género.

Coartada desmentida y evidencias clave

El detenido afirmó que se encontraba en Valencia cuando se enviaron las imágenes, pero la investigación tecnológica y el análisis de los móviles demostraron que esta versión era falsa. Además, las cámaras de seguridad no registraron la entrada de ningún extraño en la vivienda, por lo que se sospecha que el agresor accedió por un punto no visible.

La autopsia reveló que la mujer de 47 años murió degollada, mientras que la niña presentaba múltiples heridas de arma blanca, algunas defensivas, lo que indica que intentó resistirse al ataque.

En un primer momento, el sospechoso simuló angustia y pidió ayuda a sus compañeras de piso para desplazarse hasta Xilxes, donde forzó la puerta y fingió descubrir los cuerpos, mostrando desesperación frente a los agentes. Incluso fue necesario un intérprete de lengua de signos para comunicarse con él.

Antecedentes de violencia de género

La relación entre ambos era conflictiva. La víctima había denunciado agresiones previas y existía una orden de alejamiento vigente hasta octubre de 2027. Abdelkader B. había sido condenado en 2025 por coacciones y malos tratos, con trabajos en beneficio de la comunidad, prohibición de portar armas y de comunicarse con la víctima, además de una indemnización económica.

La Guardia Civil considera que el detenido aprovechó esta situación para planear el doble asesinato y encubrir su responsabilidad. El Servicio de Criminalística continúa realizando inspecciones en la vivienda para recabar restos biológicos y huellas que refuercen la acusación.

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