La celebrity irrumpe inesperadamente en una de las tramas políticas más explosivas del año
Carmen Lomana, referente mediático y habitual en tertulias televisivas, ha sido protagonista inesperada de una de las piezas más llamativas dentro del caso Koldo, la investigación que analiza una supuesta red de comisiones ilegales durante la etapa de José Luis Ábalos al frente del Ministerio de Transportes.
Entre los más de 22.000 audios intervenidos por la Guardia Civil al empresario Koldo García, los investigadores han hallado una nota de voz de WhatsApp en la que la socialité carga duramente contra su propio hermano, Rafael Lomana, actual diputado de Vox. El mensaje, que en su momento fue enviado de forma privada, ha terminado formando parte del sumario judicial y ahora ha salido a la luz.
“Es un delincuente… pero es que además es tonto”
El contenido de la grabación, tal y como ha revelado en primicia Vanitatis, no deja lugar a dudas. Se trata de una crítica despiadada y personal en la que Lomana retrata a su hermano con frases como:
“Con lo malo que ha sido con nosotros, con nuestra madre… y verlo entrar en el Congreso con todo lo que nos ha robado. Si la gente lo supiese… que se prepare Albacete, porque se lo puede dejar vacío. Este tío es un delincuente, pero aparte de eso es que es tonto. Es que ya no se puede ser más tonto que este. Menos culto, menos formado… un desastre”.
La nota de voz también recoge reproches profesionales y familiares, en los que recuerda su intervención para introducir a Rafael en televisión:
“¿Sabes quién fue la imbécil que lo metió en Telecinco? Yo misma. Que hablé y organicé una cena con Vasile para presentárselo, porque me estaba dando el tour… el tour de que quería entrar en la tele desde que me vio a mí”.
Una aparición sin relación con el caso… pero inesperadamente viral
El audio no tiene relación directa con los hechos investigados —comisiones ilegales durante la pandemia— pero se ha colado entre la ingente cantidad de archivos que Koldo guardaba compulsivamente en sus dispositivos. Este detalle ha desatado una nueva dimensión mediática en el caso, al sumar nombres públicos ajenos a la trama inicial pero cuyas declaraciones resultan explosivas.
Carmen Lomana ha reaccionado rápidamente. En declaraciones al medio que desveló el contenido, asegura:
“No conozco a ese señor de nada. Nunca he tenido su teléfono, jamás le he enviado un mensaje. Ese audio lo envié hace bastante tiempo, en un momento en que no tenía buena relación con mi hermano. Ahora nos llevamos muy bien”.
También afirma que lo que más le duele es que su hermano pueda escuchar la nota ahora y sentirse afectado. Pese a su tono irónico en algunos fragmentos, reconoce que fue un mensaje espontáneo, enviado en confianza y sin intención de que trascendiera.
El caso Koldo: la caja negra de los audios
La irrupción de la voz de Lomana es solo un detalle más dentro de una investigación que ya se ha convertido en un archivo sonoro sin precedentes en la historia judicial reciente. Koldo García, exasesor de Ábalos, almacenaba audios personales, mensajes de voz, conversaciones con conocidos, desconocidos, amigos y figuras públicas. Más de 22.000 grabaciones que abarcan desde detalles relevantes para el caso hasta fragmentos íntimos y sin aparente relación penal.
La defensa de García ha solicitado al juez el bloqueo de los audios que afecten a la vida personal o familiar, alegando vulneración de derechos fundamentales y “gravísima intromisión a la intimidad”. Este movimiento ha abierto un debate clave sobre los límites de la privacidad cuando el contenido entra en una causa judicial.
“Me arrepiento de ser persona pública”
Carmen Lomana también ha reconocido que este episodio le ha servido como lección sobre los riesgos de expresarse a través de audios: “Cada vez me arrepiento más de ser una persona pública”, afirma, destacando que lo más preocupante no es el contenido en sí, sino la capacidad de estos mensajes para circular, descontextualizarse y acabar en manos no deseadas.
Un archivo sin control y un daño colateral inesperado
Aunque su voz no tiene implicaciones legales en la causa, su aparición en el sumario del caso Koldo ha generado un revuelo mediático, no solo por el tono personal del mensaje, sino por su sorpresiva inclusión entre material reservado de una de las investigaciones más sensibles del momento.
El caso, ya complejo por sí mismo, suma ahora una derivada emocional y mediática que pone el foco sobre la fragilidad de los límites entre lo público, lo privado y lo judicial. Carmen Lomana, sin buscarlo, ha terminado siendo una figura secundaria en un escándalo que sigue creciendo.
Y esto, probablemente, no ha hecho más que empezar.











