La propuesta de VOX busca la seguridad y el buen funcionamiento de servicios públicos y se aplica a cualquier elemento que impida la identificación visual
El pleno del Ayuntamiento de Huesca aprueba en el pleno del 26 de febrero de 2026, gracias a los votos de PP y VOX, la propuesta de este último partido de regular el acceso y uso de las dependencias municipales cuando exista ocultación integral del rostro e impida la identificación visual de la persona (desde prendas tipo burka, hasta pasamontañas o complementos como máscaras).
El objetivo principal es garantizar la seguridad, la correcta verificación de identidad y el normal funcionamiento de los servicios públicos en espacios donde se realizan trámites presenciales con efectos jurídicos, se gestionan datos personales sensibles o se presta atención directa al ciudadano.
VOX insiste en que la medida no se dirige contra ninguna confesión religiosa, cultura o colectivo concreto, sino que establece una condición estrictamente funcional y proporcional en edificios municipales (no en vía pública ni en prendas que no oculten el rostro).
Ni burka, ni niqab, ni pasamontañas
VOX recuerda que la identificación facial es un requisito funcional imprescindible para evitar suplantaciones, proteger a empleados públicos y usuarios, y prevenir riesgos en entornos administrativos.
La regulación se plantea de forma general y objetiva, aplicable a cualquier prenda o atuendo que produzca ese efecto de ocultación total o sustancial del rostro, independientemente de su origen cultural, religioso o significado.
Se mencionan de manera enunciativa (no exclusiva) prendas como el niqab o el burka, pero la norma afectaría igualmente a cualquier otro elemento que impida la identificación facial, como máscaras, pasamontañas u otros.
La concejal de VOX en Aranjuez -donde también se ha aprobado una medida similar este jueves-, María Jesús Bárcena, ha asegurado que “para VOX la administración es un espacio donde la seguridad de nuestros trabajadores y usuarios y la identificación no son negociables” y ha añadido que “nuestra propuesta evita convertir una excepción ideológica en un agujero de inseguridad”.
Por su parte, a nivel nacional, la progresía política y mediática, cuyos referentes lucen pasamontañas tampoco encuentra en el burka opresión a la mujer, ni riesgo para la seguridad, ni de suplantaciones y fraudes en trámites administrativos.












