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El calentamiento global juega al escondite tras una ola polar que congela medio planeta

2026 desafía todas las teorías: el hemisferio norte alcanza temperaturas récord, nevadas históricas y heladas que no se veían en décadas

En un giro irónico que dejaría perplejos a los más fervientes defensores del cambio climático, el supuesto ‘calentamiento global’ parece haber decidido tomarse unas vacaciones polares este invierno.

Mientras los expertos nos advierten de un planeta en ebullición, una ola de frío ártico está helando gran parte del hemisferio norte con temperaturas récord, nevadas históricas y heladas que no se veían en décadas. ¿Calentamiento? Más bien parece un enfriamiento masivo que pone en jaque la narrativa dominante, demostrando que la naturaleza tiene su propio sentido del humor… Y uno bien gélido.

Este fin de semana, y desde el inicio de 2026, lagos y ríos que llevaban años sin congelarse han vuelto a transformarse en pistas de patinaje natural, incluso en zonas de Europa como Colonia, donde el Rin y otros cuerpos de agua se han solidificado bajo capas de hielo espeso, recordando inviernos de antaño que muchos creían extinguidos por el «calor» global.

En Reino Unido, los lagos se han congelado por completo, atrayendo a valientes patinadores mientras el Támesis amenaza con seguir el ejemplo.

El calor que trae el frío

Paradójicamente, este fenómeno se atribuye a alteraciones en el vórtice polar, debilitado por… sí, adivinaron: el calentamiento global, que permite que masas de aire frío se escapen hacia el sur. ¿No es curioso cómo el «calor» nos trae el frío más intenso?

En Europa, el continente se ha convertido en un congelador gigante. Polonia reporta al menos 13 muertes por hipotermia en una semana, con temperaturas nocturnas de hasta -20°C y pronósticos que bajan a -25°C, afectando regiones como Masuria y Silesia.

Las autoridades han improvisado albergues en oficinas municipales, pero con más de 1.100 sin techo solo en Cracovia, la tragedia es inevitable.

Alemania sufrió un apagón masivo en Berlín agravado por el frío, con temperaturas de -20°C en los Alpes y nevadas históricas que paralizan trenes y causan atascos de 20 kilómetros en la Polonia vecina.

Nieve y heladas en Francia y Rusia

Francia ve hasta 30 centímetros de nieve en sus costas, la peor en más de una década, mientras el Reino Unido lidia con -12°C en el sur y París con atascos históricos.

Rusia, por su parte, parece sacada de una película postapocalíptica: temperaturas de -55°C en Siberia y los Urales, con nieve acumulada hasta el séptimo piso de edificios en regiones como Tomsk y Novosibirsk.

La situación es «excepcionalmente peligrosa«, con cortes de energía, avalanchas y muertes por derrumbes de nieve en el Lejano Oriente ruso. Moscú espera -26°C, un recordatorio de que el «calentamiento» no ha llegado a todos los rincones.

EEUU y la broma climática

Al otro lado del Atlántico, Estados Unidos no se salva de esta broma climática. Una tormenta invernal azota el sureste, con Florida, sí, la soleada Florida enfrentando mínimas cercanas a -4°C en Orlando y 1°C en Miami, rompiendo récords de frío de 15 años.

Más de 28 millones de personas están bajo alertas, con vientos huracanados de 120 km/h, inundaciones costeras y posibles nevadas en la costa del Golfo. Estados como Georgia, las Carolinas y Virginia sufren ventiscas que reducen la visibilidad a cero, mientras iguanas congeladas caen de los árboles y tuberías revientan. Incluso la NASA pospuso pruebas de cohetes por este «calor» helado.

Y en España, donde el invierno solía ser más benigno, el mal tiempo no da tregua. Nevadas en Madrid cubrieron la capital con un manto blanco inesperado, gracias a borrascas atlánticas y un vórtice polar que amenaza con romperse, desatando olas de frío en las próximas semanas.

La Aemet advierte de precipitaciones persistentes en el noroeste, con descensos de la cota de nieve y posibles episodios intensos en febrero o marzo. Galicia, el Cantábrico y los Pirineos ya acumulan nieve histórica, mientras el país entero se prepara para más lluvias y vientos.

Calor con escarcha

¿Calentamiento global? Parece que, en la Península Ibérica, el termómetro dice lo contrario, con un invierno que podría ser el tercero sin olas de frío oficiales… o no, dependiendo de cómo evolucione este caos polar.

En resumen, mientras el mundo se calienta teóricamente, el frío real nos recuerda que las predicciones climáticas a veces parecen más ficción que ciencia. ¿Será este el invierno que rompa el mito del calentamiento? O quizás solo una paradoja más en un planeta que se ríe de nuestras certezas. Lo que sí es seguro: abríguense, porque el «calor» viene con escarcha.

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