ASAJA alerta que los gastos suben, pero los precios que reciben agricultores y ganaderos en origen ‘siguen siendo los mismos’
Subida del SMI políticas, tomada espaldas de la realidad del campo. La organización agraria AVA-ASAJA denuncia que las subidas salariales obligatorias ahogan a las explotaciones, donde el coste real por trabajador ya roza los 2.000 euros mensuales, mientras los ingresos por producción permanecen estancados.
Desde 2018 el Salario Mínimo Interprofesional aumentó cerca de un 66%, pasando de 735 euros a 1.221 euros mensuales, lo que provocó que los costes laborales en el sector agrario subieran en la misma proporción durante la última revisión, según explicó ASAJA en un comunicado.
Las explotaciones agrícolas enfrentan ahora un gasto aproximado de 1.989 euros al mes por cada empleado, cifra que incluye el salario base más las cotizaciones sociales correspondientes, y que convierte la nómina en una carga insostenible para muchas empresas del campo.
Costes disparados sin alivio en los ingresos
La organización también alertó sobre los efectos de impedir la compensación y absorción en convenios colectivos, ya que esta medida generaría más presión económica en explotaciones que ya operan con márgenes mínimos, agravando un escenario de pérdidas en buena parte de los sectores productivos y poniendo en riesgo la viabilidad de muchas fincas familiares.
«Desde ASAJA se insiste en que las decisiones salariales se toman sin tener en cuenta la realidad del campo», afirmó la organización, que destacó cómo mientras los costes laborales suben reiteradamente —un 66% en la última revisión—, los precios que reciben agricultores y ganaderos en origen “siguen siendo los mismos”.
AVA-ASAJA subrayó que si ese 66% hubiera ido acompañado de una subida equivalente en los precios de las producciones, la situación sería distinta, pero con precios bajos y costes crecientes muchas explotaciones no pueden hacer frente a la campaña, especialmente en sectores como el cereal, las frutas o las hortalizas.
En 2025 desaparecieron casi 20.000 trabajadores del sector, un dato que refleja la pérdida de actividad y la falta de rentabilidad que sufre el campo español, advierte e comunicado de la organización agraria.












