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El Ejecutivo de Sánchez realizó 22 vuelos oficiales a Suiza sin agenda pública conocida

De los 33 viajes realizados entre 2021 y 2025, solo 11 aparecen clasificados como vuelos con uso de Gobierno, Casa Real o militar

El uso de aeronaves oficiales por parte del Gobierno de Pedro Sánchez vuelve a situarse en el centro del debate sobre la transparencia institucional. Un análisis de los registros de vuelo revela que al menos 22 desplazamientos a Suiza se realizaron en aviones del Grupo 45 sin que exista una agenda oficial publicada que explique el motivo de esos viajes.

La información, obtenida a partir de datos abiertos de navegación aérea y plataformas de seguimiento de vuelos gubernamentales, muestra que entre 2021 y 2025 se contabilizaron 33 vuelos oficiales del Falcon con destino a territorio suizo. De ese total, dos de cada tres trayectos no cuentan con referencias públicas sobre reuniones, actos institucionales o actividades gubernamentales asociadas.

Suiza, uno de los destinos con mayor opacidad en vuelos oficiales

Los datos sitúan a Suiza como uno de los países con mayor déficit de información pública en el uso de aeronaves oficiales durante los últimos años. Solo 11 de los 33 vuelos aparecen identificados como desplazamientos con uso gubernamental, militar o de la Casa Real, mientras que el resto carece de justificación accesible.

Esta proporción resulta especialmente llamativa si se tiene en cuenta el alto coste económico y simbólico que implica el empleo del Falcon, un recurso reservado para misiones de especial relevancia institucional.

Evolución de los vuelos: opacidad total hasta 2023

El análisis cronológico refuerza la singularidad del caso. Durante 2021 y 2022, el 100% de los vuelos oficiales a Suiza se efectuaron sin una agenda pública conocida. No fue hasta 2023 cuando comenzaron a aparecer algunos desplazamientos con finalidad declarada, aunque el cambio fue limitado.

A pesar de una ligera reducción en el número total de vuelos en los últimos años, el balance global mantiene a Suiza como un destino recurrente marcado por la falta de rendición de cuentas, muy por encima de la media registrada en otros países.

Suiza, tercer destino extracomunitario del Falcon

En términos comparativos, Suiza se consolida como el tercer país no perteneciente a la Unión Europea más visitado por los aviones del Grupo 45, solo por detrás de Estados Unidos y República Dominicana. Esta posición resulta aún más relevante si se compara con Marruecos, un socio estratégico de España, que registra un número sensiblemente menor de vuelos oficiales.

La frecuencia de desplazamientos a territorio suizo genera interrogantes, ya que no existe un despliegue militar español permanente ni un calendario habitual de cumbres internacionales que justifique una actividad aérea tan intensa.

Coincidencias temporales bajo escrutinio público

El mayor volumen de vuelos sin agenda oficial coincide con años de alta tensión política y judicial en España, marcados por investigaciones sobre corrupción, redes de intermediación y contactos internacionales delicados. En ese mismo periodo, diversos medios publicaron informaciones sobre encuentros políticos en Suiza con dirigentes independentistas fuera de España.

Aunque la coincidencia temporal no implica una relación directa, sí incrementa la exigencia de explicaciones públicas sobre el uso de recursos del Estado en contextos de elevada sensibilidad política.

Un patrón que se repite fuera de la Unión Europea

El caso suizo no es aislado. República Dominicana, segundo destino extracomunitario del Falcon, presenta un patrón similar, con numerosos vuelos oficiales sin agenda pública durante el mismo intervalo temporal. Ambos países configuran un mapa de desplazamientos recurrentes fuera de la UE con carencias estructurales de transparencia, especialmente en los años más complejos para el Ejecutivo.

Transparencia y control democrático

La falta de una agenda oficial no implica necesariamente ilegalidad ni irregularidades en los viajes. Sin embargo, dificulta el control parlamentario, mediático y ciudadano, al impedir conocer con claridad los objetivos, los interlocutores y los resultados de cada desplazamiento.

Desde el punto de vista de la transparencia institucional, el caso de Suiza adquiere especial relevancia. El país helvético ha sido históricamente un espacio de mediación política y financiera, caracterizado por una cultura de discreción que contrasta con las exigencias de publicidad activa que rigen para las administraciones públicas españolas. Por este motivo, la reiteración de vuelos oficiales sin agenda pública refuerza la necesidad de mayor claridad informativa y rendición de cuentas.

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